Mis recuerdos del 13 de Marzo

Publicado en Diario las Américas el 7 de marzo de 2007

En septiembre 28 de 1956, mi madre se casó en segunda nupcias con Carlos Márquez Sterling. Fue una ceremonia sencilla, en nuestra misma casa, a donde él se mudó a vivir, con su hijo Manuel, de veintitantos años. Nuestro hogar, que con la enfermedad y muerte de mi padre, se había llenado de luto y sombras, cobró una nueva luz. Manuel invitaba a sus amigos, inventaba veladas para escuchar música o jugar croquet en el jardín. A menudo cenaban con nosotros importantes intelectuales y las sobremesas eran verdaderos tertulias en que se hablaba de todo lo humano y lo divino. También nosotras, las tres muchachitas, a la sazón de 14, 12 y 5 años, traíamos a la casa a nuestras amistades. Éramos una gran familia con un hogar lleno de personas interesantes a todas horas.

Pero había signos de presagios a nuestro alrededor. El 30 de noviembre se produjo el desembarco del Granma. La oposición a Batista aumentaba. Los sabotajes eran constantes. Carlos, especialmente, expresaba de continuo su preocupación por el rumbo que tomaba el país.

El 13 de marzo nos sorprendió a todos en distintos lugares. Nosotras estábamos en el Ruston, situado en el Biltmore, lejos del lugar de los hechos. Carlos se encontraba en su bufete, en la Calle Amargura; mi madre por las tiendas en la Calle Galiano. Manuel, que estaba pelándose en la Manzana de Gómez, fue el que estuvo más cerca y hasta escuchó los tiros. Pocas horas más tarde, todos en casa, comenzamos a tener más noticias y comprender la seriedad de los hechos.

Ataque al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957

Después de la cena, Manuel insistió en ir a ver a su novia, hoy en día su mujer de hace casi cincuenta años, y se marchó, pese a las advertencias de su padre de que era una noche peligrosa en que no debía salir. Mucho más tarde, cuando ya todos en la casa estábamos acostado, se oyó el timbre de la puerta. Cada uno saltó de su cama y corrimos todos al piso inferior. Se perfilaban dos siluetas oscuras tras el grueso cristal. A las preguntas de mi padre, una voz masculina respondió que era la policía. Mi padre abrió el cristal, pero no así la reja. Uno de los policías le dijo a Carlos que debía acompañarlos a la estación.

Con la mayor serenidad, él preguntó si traían una orden de arresto. Le contestaron que no. –Entonces – dijo– no puedo acompañarlos porque es una noche peligrosa y no debo dejar a mi familia sola.
Mi madre, nosotras las muchachitas, y las sirvientas, todas en pijamas o batas de casa, descalzas algunas, con pantuflas otras, lo rodeamos.

El policía parecía desconcertado. Pregunto si podía pasar a llamar por teléfono.

No –le dijo Carlos con cordialidad y firmeza a la vez. – No puedo abrir la puerta y poner a mi familia en peligro. Deje aquí a su compañero y vaya usted enfrente que hay un teléfono público. El policía lo obedeció.

En ese momento llegó Manuel de ver a su novia. Lo encañonaron. Con los ojos muy grandes nos señalaba hacia un lado, pero no entendíamos lo qué trataba de decirnos. Carlos no abrió la reja aunque su hijo estaba del lado de afuera. Por fin regresó el policía y le dijo que podía quedarse. Se fueron.

Cuando por fin abrimos la puerta y Manuel entró nos dijo muy angustiado que a cierta distancia de la casa, donde desde la puerta no podíamos verlos, había dos carros de policías vestidos de civiles.

–Papá, venían a matarte.
–Bueno, pero no pasó nada. A dormir todo el mundo, dijo Carlos.

Carlos Marquez Sterling y mi madre salen a votar el 3 de enero de 1958. Atrás se ve la reja que no abrió para los policías de Batista

Cuando supimos la noticia del asesinato de Pelayo Cuervo esa noche y días después vimos la foto de su cadáver, que había sido tirado por la zona del Laguito, tomamos conciencia del peligro que habíamos corrido. Pelayo Cuervo era del partido Ortodoxo, al que también había pertenecido Carlos. El no había estado involucrado en el ataque a Palacio, pero nos convencimos que Manuel tenía razón. Si hubiera salido de la casa esa noche, la policía de Batista lo hubiera matado.No sé si el asesinato de Pelayo Cuervo fue orden directa de Batista, pero sin duda esa noche su gente salió a la calle en busca de cualquier sospechoso.

Velorio del politico ortodoxo José Pelayo Cuervo, asesinado por la policía de Batista en la madrugada del 13 al 14 de marzo de 1957

El politico y líder obrero Menelao Mora Morales murió en el ataque a Palacio

Muchas veces en la familia hemos recordado esa noche, pero nunca había escrito ese incidente. Lo hago hoy, 50 años después, porque creo que tiene un valor histórico y porque pienso en Amada, la hija de Menelao Mora, y en Lucy, la hermana de José Antonio Echevarría, y me compenetro con el dolor que sintieron ellas y los familiares de todos los que murieron ese día, y la pérdida que han sufrido por medio siglo.

El carismático líder estdiantil José Antonio Echevarría (centro, saco blanco) fue muerto a balazos minutos después del Ataque a Palacio

Esa noche también pude haber yo perdido a mi segundo padre, y la casa se hubiera llenado una vez más de luto y sombras.

Este artíulo está incluído en mi libro “El mundo y mi Cuba en el Diario” Holguín, Cuba: Ediciones Holguín, 2016, así como en la edición del mismo nombre de Eriginal Books https://www.amazon.com/El-mundo-Cuba-Diario-Spanish/dp/1613700911/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1489459969&sr=8-1&keywords=el+mundo+y+mi+cuba+en+el+diario

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Con mi dinero, no, señor Presidente

Publicado en El Nuevo Herald 3-8-2017

El discurso del Presidente Donald Trump al Congreso el pasado 28 de Febrero recibió merecidos elogios por el tono sereno que utilizó, y por adherirse casi en su totalidad al texto que le redactaron sus ayudantes para la ocasión. En el caso de cualquier primer mandatario estadounidense no hubiera sorprendido; pero en el del poco ortodoxo hombre de negocios, se trataba de un cambio significativo que hizo que muchos se sintieran esperanzados de que en lo adelante Trump se comportaría al fin como un Presidente. La ilusión duró poco. Al día siguiente comenzaron los escándalos sobre las conexiones con Rusia de miembros de su administración. Enfurecido, Trump denunció al Presidente Obama por haber estado espiando sus comunicaciones telefónicas cuando era candidato. El famoso discurso quedó en el olvido.

Es una vergüenza que el Presidente Trump, para distraernos de la realidad creando noticias falsas, haga acusaciones tan serias contra el Presidente Obama, sin datos que las sostengan. También es una pena que el vértigo en que vivimos entre las noticias reales y las inventadas, nos haya llevado a olvidar el contenido del reciente discurso presidencial. Pese a las buenas calificaciones que merezca por la forma en que habló, hay mucho en el contenido de sus palabras que alarma. Tomemos un solo aspecto. Trump desea aumentar el presupuesto del Departamento de Defensa en $54 mil millones (billones, en inglés) a costa de recortes en el Departamento de Estado, ayuda a otros países y rebajas en otras agencias civiles. Cree que es la forma en que no se perderán más guerras, y que Estados Unidos recobrará el respeto internacional que merece.

Se equivoca, Sr. Presidente. Nadie, en verdad, cuestiona el poderío militar estadounidense, que está en una categoría única, superior a la de todos los demás países. Nuestro presupuesto militar en 2015 fue nueve veces el de Rusia, y tres veces el de China. Ninguna de las dificultades que ha enfrentado Estados Unidos en el último cuarto de siglo se debe a que sus fuerzas militares sean pequeñas o débiles. Pregúntele a Robert Gates, que cuando era Secretario de Defensa en 2007, dijo en una conferencia: “Una de las lecciones más importantes de las guerras en Iraq y Afganistán es que el éxito militar no es suficiente para ganar.” Consulte con el General David Petraeus. Cuando el periodista Fareed Zakaria le preguntó durante uno de los momentos más difíciles de la guerra en Irak, si preferiría más tropas, respondió que “Desearía que tuviéramos más funcionarios en el servicio diplomático (…)” Explicó que el mayor problema era el sectarismo ente shiítas y sunitas, árabes y kurdos. Y añadió: “Necesitamos ayuda con esos temas. De lo contrario estamos en manos de sargentos de 22 años para resolverlos. Son muchachos estupendos, pero no conocen en realidad la historia, el idioma, la política…”

El Pentágono, en las afueras de Washington, D.C., es la burocracia mayor y más costosa del mundo.

A estas alturas cualquier analista sabe que los adversarios de Estados Unidos no pelean tanque a tanque, nave a nave, soldado a soldado. Las tácticas de las guerras modernas no son simétricas. Sus armas son el terrorismo y el mundo cibernético. No hay forma de justificar asignarle más dinero al Pentágono, la burocracia más grande del mundo, que según un informe reciente poco discutido, podría ahorrar $125 mil millones de dólares en cinco años si eliminara las muchas operaciones ineficientes de sus 3 millones de empleados. A Gates le gustaba decir con ironía “Tenemos más personas en las bandas de música militares que oficiales en el cuerpo diplomático.” No le faltaba razón. Hay solo 13,000 empleados en todo el servicio diplomático comparado con 742,000 civiles en el Departamento de Defensa.

¿Por qué? Existen intereses creados, compañías grandes y multibillonarias para las que construir armamentos es un negocio redondo. Por ejemplo, se ha dicho que venden al Pentágono un tornillo pequeño en $5.00 ¿Estarán Trump y sus amigos entre los que suplen de armamentos a los militares? Imposible saberlo con la poco información que ha habido sobre las finanzas del nuevo Presidente. Otra vergüenza.

Gráfica del presupuesto de gastos de Estados Unidos en 2016 según Politifact

Somos nosotros, los que pagamos impuestos, quienes financiamos el presupuesto nacional. Después de los gastos para la salud y la seguridad social, el renglón mayor es el de Defensa: dieciséis centavos de cada dólar, en comparación con 3 centavos para educación. ¿Cómo se mide el valor de un arsenal de misiles en comparación con una población bien instruida?

Con mi dinero, no, Sr. Presidente. No necesitamos más armas, sino maneras más sensatas de actuar en el mundo y en el país. Claro, quizás usted no me entienda…

Este artículo tambiém puede leerse en http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article136755138.html

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La Habana 2017

En 1980, acabado de llegar de Cuba a Estados Unidos, la preguntaron al poeta Heberto Padilla durante una comparecencia en la Universidad Internacional de la Florida, cuál era su deseo para el futuro de Cuba. Cuando contestó “Un restorán que funcione bien”, me enojé. No entendí entonces que se trataba de una metáfora. El autor de “Fuera de juego” aspiraba a un país normal, donde las cosas cotidianas no fueran tan difíciles y complicadas.

Bar del restorán Los Nardos frente al Capitolio

Bar del restorán Los Nardos frente al Capitolio

En parte, su anhelo se ha convertido en realidad. En La Habana, y sospecho que en muchas otras partes de la Isla, existen hoy muchas paladares y restoranes que ofrecen excelente servicio y sabrosos platos, cosa que no sucedía cuando mi primer viaje a Cuba en 1999. La cultura del servicio se había perdido hacía rato pero el incremento en el turismo ha hecho que regrese con vigor. El turismo ha traído también más tráfico, que se escuche el inglés y otros idiomas en cualquier lugar; e incluso que algunas zonas se congestionen tanto que pierdan su encanto para el habanero, ya sea el que reside en la ciudad o la visite cada cierto tiempo. A su vez, ha creado empleos. Por ejemplo, más y más cubanos alquilan habitaciones en sus casas, y a menudo contratan a personas para que limpien, laven y tiendan sábanas y toallas, hagan las camas, preparen desayunos, etc.

Turistas visitan el Museo Nacional de Arte

Turistas visitan el Museo Nacional de Arte

No todo es positivo. La vida se le dificulta al cubano promedio. Cuando sale del trabajo no encuentra un “botero” (los automóviles que atraviesan las arterias principales y cobran en pesos cubanos), además de que ahora le cuesta más. La situación del transporte es una queja generalizada. También escasean y han subido de precio alimentos y productos de primera necesidad, desde la malanga hasta papel de inodoro, porque los acaparan los que alquilan habitaciones o sirven comida, ya sea en un chinchalito o una paladar. El restorán, como deseaba Padilla, funciona bastante bien, pero a un costo para la población porque el gobierno aún no establecido normas apropiadas para el sector no estatal.

Un sagaz analista me comentó que el problema principal de Cuba eran los salarios, muy bajos en comparación con el costo de la vida. Sin embargo, de alguna forma, los cubanos no están flacos, ni van mal vestidos o mal calzados. Cada día se ven más casas pintadas y arregladas. La cuenta no da. Es decir, no pueden vivir así del sueldo. Los ayudan las remesas y los trabajos adicionales. Un editor puede tener un cliente que le mande textos desde el exterior para que se los revise. Una profesora universitaria se consigue un contrato de seis meses para enseñar en Santo Domingo o Ecuador. Y así.

Sin embargo, sigue habiendo otra forma de ingreso prácticamente institucionalizada: el robo al Estado. La corrupción es cada vez mayor y llega a los niveles más altos, según me han informado. Nadie delata a nadie, porque todos lo hacen. A la gente no le importa cuánto es el salario en una plaza, sino qué pueden llevarse. Si son dos latas de pintura a la semana, las venderán en muchísimo más dinero que el de sus míseros sueldos. Esta práctica tiene como consecuencia también que la contabilidad de las empresas nunca responda a la realidad.

Cuba continúa ofreciendo una rica vida cultural, a veces en los lugares más insospechados. En un centro comunitario en Santo Suárez pueden realizarse actividades de un nivel sorprendente. No todo es loa al sistema en el mundo cultural. Existe la crítica, pero tiene sus límites, y a no ser figuras de renombre, pocos se atreven a no respetarlos.

Una velada artística cultual en un centro comunitario en Santo Suárez

Una velada artística cultual en un centro comunitario en Santo Suárez

No sé si el cubano promedio lo percibe, pero varias personas me comentaron que después de la muerte de Fidel, lejos de haber una apertura, ha habido un retroceso en el cumplimiento de los lineamentos, o reformas económicas, y un mayor encono del gobierno contra la prensa alternativa, es decir, los blogueros. Algunos creen que no proviene de Raúl, sino por el contrario, de remanentes ortodoxos más afines a su hermano mayor, que aún tienen más poder del que se esperaba. No me es posible comprobar la veracidad de esta observación pero me vino por fuentes diversas.

Restorán al aire libre en calle peatonal en La Habana Vieja

Restorán al aire libre en calle peatonal en La Habana Vieja


La Habana cada día se convierte en una ciudad con más vida, aunque siempre contradictoria y llena de contrastes, donde conviven el esplendor y la miseria. El malecón sigue siendo un punto de encuentro de enamorados, familias, pescadores, y turistas que corren con sus trajes deportivos. Un muro para sentir el mar que acaricia y golpea, y para mirar el horizonte todavía incierto.

El emblemáticon malecón habanero

El emblemáticon malecón habanero

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El rey va desnudo

Publicado en El Nuevo Herald 2-7-2017

En menos de tres semanas, el presidente Donald Trump ha creado un torbellino tras otro. La primera pelea –que continúa– fue con la prensa. Se enfureció por las fotos que indicaban claramente una multitud mucho menor en su inauguración que la que asistió a la de Barack Obama hace ocho años. En defensa de la versión que ofreció sobre el asunto Sean Spicer, el secretario de Prensa, Kellyanne Conway, consejera del Presidente, acuñó la frase “alternative facts”, o “datos diferentes”. Quizás el mismo término se aplique a las repetidas declaraciones de Trump de que se trata de “fake news”, o noticias falsas, cada vez que está en desacuerdo con cualquier información.

Además de enviar sus famosos “tweets”, Trump se ha dedicado a firmar órdenes ejecutivas. La más controvertida ha sido la eliminación del programa de refugiados y la prohibición –en algunos casos por 90 días, en otros por un período indefinido– de la entrada a Estados Unidos de individuos de siete países, todos de población mayoritariamente musulmana. Por no consultar debidamente, cuando se puso en efecto, la orden creó situaciones innecesariamente inhumanas. Miles de vida se han visto afectadas. Incluso una persona murió por no poder recibir el tratamiento médico que necesitaba. Recientemente, un juez en Seattle ha declarado que la ordenanza viola la Constitución y no puede ponerse en vigor. El Presidente perdió la primera apelación pero continúa el proceso legal. Posiblemente llegue hasta la Corte Suprema.

Portada de la revista alemana Der Spiegel

Portada de la revista alemana Der Spiegel

Lejos de ayudar a la seguridad del país, la medida nos ha colocado en una situación peligrosa. Nutre la narrativa propagandística de los terroristas en contra de Estados Unidos. El famoso “ban” no sólo ha creado críticas y protestas internas, sino en el mundo entero. La disputa con México se venía venir, pero también se ha tensado la relación con otros aliados, como Australia y la Unión Europea, que ha expresado sin timidez que ve la política exterior estadounidense como una amenaza.

La campaña electoral anticipaba esta retahíla de sinsentidos. Asombra positivamente, sin embargo, la rapidez con que está actuando la oposición. Las mujeres salieron en masa a protestar al día siguiente del juramento presidencial. Hay críticas frecuentes de senadores y congresistas, principalmente demócratas, pero también algunos republicanos; miembros del cuerpo diplomático; abogados; jueces; firmas comerciales; actores. El nivel de aprobación del Presidente ha descendido al 44%.

¿Qué ha pasado? Donald Trump no tiene idea de cómo gobernar un país. Podría aprender. Pero existe algo más peligroso. El Presidente sufre de un trastorno de personalidad que no le permite aceptar la realidad cuando él no es el mejor, el más brillante, el ganador en cualquier campo. Trump se cree sus mentiras. Ya muchos estadounidenses han comprendido que el rey va desnudo. Intuyen que la base de la democracia está en juego. Estamos ante un caso inédito en la historia de Estados Unidos. Hay un loco con delirios de grandeza al frente del país más importante del mundo. No en balde el libro de Orwell, 1984, sobre un estado dictatorial, está de pronto entre los más vendidos. No soy la única que tiene miedo.

¿Qué va a suceder? Es posible que Donald Trump no termine los cuatro años de presidencia. En algún momento, ya sea por los conflictos de intereses de Trump o por la firma de órdenes ejecutivas que violen la Constitución, el Congreso se verá obligado a comenzar el proceso legal para ponerle fin a su presidencia.

Las democracias se curan con más democracia. Un resultado positivo de esta debacle pudiera ser una mayor participación del ciudadano común en el proceso político, un cese de la falta de cooperación entre miembros de ambos partidos, y, en el exterior, que Europa olvide sus rencillas internas ante la amenaza de un adversario común.

Ojalá mis temores sean infundados. Ojalá existan personas sensatas cerca de Trump que logren ponerle la camisa de fuerza. Por el momento, lo importante es no cruzarse de brazos. Usemos cuánto esté a nuestro alcance para influir a congresistas, gobernadores, jueces, personas en posiciones de poder. Debemos escribir cartas. Mandar correos electrónicos. Utilizar las redes sociales. Crear opinión pública. También las órdenes ciudadanas funcionan.

Escritora y periodista cubana

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Hecho en Cuba: manual pequeño para grandes cambios

Publicado en El Nuevo Herald 1-24-2017

voces-de-cambio-portadaLa orden ejecutiva del presidente Barack Obama días antes de terminar su gestión, que modificó seriamente la llamada la política de pies secos/pies mojados para los cubanos, y la incertidumbre sobre qué va determinar el recién inaugurado presidente Donald Trump, abren serias interrogantes sobre el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Las reformas o giros internos en la Isla crecen en importancia.

Ningún momento más apropiado para la publicación de “Voces de cambio en el sector no estatal cubano. Cuentapropistas, usufructuarios, socios de cooperativas y compraventa de viviendas”, por la editorial Iberoamericana Vervuert. El libro es el resultado de 80 extensas entrevistas hechas en Cuba en 2014 y 2015 por Roberto Veiga González y Lenier González Medeiros, residentes en la Isla y editores de “Cuba Posible”. Las entrevistas fueron tabuladas y analizadas por Sofía Vera Rojas, candidata a doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad de Pittsburgh, bajo la supervisión del catedrático Aníbal Pérez Liñán. Algunos de sus capítulos así como la coordinación de este riguroso trabajo, han estado a cargo del Dr. Carmelo Mesa-Lago, uno de los más reconocidos expertos en la economía cubana.

En el sector no estatal (SNE), los autores destacan cuatro categorías: trabajadores por cuenta propia, usufructuarios, socios de nuevas cooperativas y compradores-vendedores de viviendas privadas. La intención principal del estudio, según los propios autores, es ofrecer información clave hasta el momento no disponible sobre el nuevo sector que va surgiendo. Estos datos incluyen, entre otros, ciertas características de sus integrantes: edad, género, raza y educación; datos económicos fundamentales, como ganancias, inversión, empleados contratados, recibo de remeses, microcréditos, planes de expansión; y, por último, la percepción de los problemas que enfrentan y las recomendaciones para cambios y mejoras. Escuchan y exponen las sugerencias más frecuentes “para mejorar el sector y contribuir más al desarrollo económico y social del país”.

El sector no estatal surge como una de las reformas estructurales más importantes de Raúl Castro después de la enfermedad de su hermano Fidel. Específicamente, en 2010 el gobierno reconoció que un gran número de empleados estatales eran innecesarios, y anunció la cesantía de 1.8 millones de personas en los próximos 5 años. Aunque hasta ahora solo se han despedido 560,000, la medida tuvo como resultado un crecimiento sin precedentes del sector no estatal. El detallado estudio de este libro, ilustrado con numerosos cuadros gráficos (73), no solo presenta cifras y estadísticas, sino revela también los sentimientos, dificultadas y aspiraciones de seres humanos de carne y hueso.

Vale destacar que en el SNE el porcentaje de mujeres es minoritario. Incluso en renglones donde han predominado anteriormente las mujeres, como decoración, peluquería, clases de música, ha habido una masculinización del sector, aunque otras ocupaciones como la de planchadora de ropa, continúan principalmente en manos femeninas. La información debe servir de advertencia para evitar que las mujeres sean las más afectadas, tal como ha sucedido en otros países en momentos de transición.

No asombran algunas de las recomendaciones que recoge el libro:

“Tiene que cambiar la manera de pensar, no solo nosotros, sino los que nos dirigen, nos tienen que dar más libertad para poder crecer…”

“Si el Estado quiere que uno produzca, que ayude para eso…”

“Me gustaría que quienes gobiernan comenzaran a pensar en cómo hacerle la vida más sencilla a los ciudadanos…”

En una de las notas preliminares, los autores expresan su esperanza de que “Voces de cambio en el sector no estatal cubano” sea un estudio útil, que provoque debates enriquecedores y ayude al desarrollo del sector emergente no estatal en Cuba.

En efecto, este pequeño volumen bien pudiera servir de manual para ahondar en reformas cuya necesidad son cada día más inminentes. Hay que agradecer esta contribución bien intencionada y bien documentada para continuar desmontando ordenadamente un estado ineficiente, y poner así el futuro de la prosperidad del país en manos de los propios cubanos.

Nota: El Cuban Research Institute de FIU y Books and Books auspician el lanzamiento de “Voces de cambios en el sector no estatal cubano”, con la presencia de su coordinador, el Dr. Carmelo Mesa-Lago, a las 6:30 p.m. el viernes 27 de enero de 2017, en Books and Books, 265 Aragon Avenue, Coral Gables.

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Eulalia Ramos: heroína venezolana

Publicado en El Nuevo Herald 1-11-2014

Durante las luchas de los pueblos contra gobiernos coloniales y tiranías, siempre ha habido mujeres que han jugado papeles importantes, en muchas ocasiones heroicos, a menudo decisivos. Pocas veces han sido reconocidas como merecen, y por lo general se les ha honrado tomando a una de ellas – en el caso de Cuba, a Mariana Grajales—como símbolo nacional para representarlas a todas. Venezuela no es una excepción. La más famosa de estas mujeres es Manolita Saenz, compañera sentimental de Simón Bolívar, que merece elogios por su entrega a la causa independentista, y su habilidad para salvar al Libertador de un atentado en 1828. Pero hay muchas otras con grandes méritos.

Eulalia Ramos Sánchez             1795-1817

Eulalia Ramos Sánchez
1795-1817

Este año se conmemora el bicentenario de la muerte de Eulalia Ramos Sánchez, conocida asimismo por los apellidos Buroz y Chamberlain. Nacida en 1795 en Tacarigua de Mamporal, sus padres, Ignacio Ramos y María Alejandra González, de origen catalán, eran independentistas. Eulalia se casó muy joven, a los 17 años, con Juan José Velázquez, también activo en la lucha contra España. Pronto los padres y el esposo tuvieron que esconderse de los españoles y la joven quedó sola, con una hija recién nacida. También Eulalia se vio obligada a huir de las tropas enemigas, y se adentró en la selva de Barlovento, donde murió su bebita de apenas 40 días. Poco después fue apresada y hubiera sido ejecutada si las guerrillas patriotas no hubieran logrado liberarla.

Los próximos años son turbulentos. En la clandestinidad desde que Bolívar ocupó Caracas, se refugia en casa de la familia Buroz, y toma ese apellido para ocultar su verdadera identidad. Vive en Cartagena de Indias y en Haití. Al regresar a Venezuela, se entera de que habían ejecutado a su marido. Es detenida nuevamente; sufre dos años de presidio. Ya libre, en 1816 conoce al coronel inglés Charles Chamberlain, colaborador de El Libertador, con quien contrajo matrimonio. Esta boda la une también al Estado Mayor del General Bolívar.

En fecha 7 de abril de 1817 el Ejército Realista, bajo el mando del Coronel Español Aldama, ocupa Barcelona, en el noreste del país, donde se encuentran Eulalia y Richard. Hay distintas versiones de lo sucedido ese día, pero la más aceptada es que cuando Chamberlain les informa a las mujeres, ocultas en una celda, que la Casa Fuerte está al caer en manos de las fuerzas españolas, las venezolanas empuñan las armas y salen a combatir. Muy pronto, Chamberlain cae muerto y su esposa intenta recuperar su cadáver. Un oficial español la atrapa y ofrece salvarle la vida si renuncia a la causa independentista. Ella le arrebata la pistola del cinturón y le dispara al pecho mientras grita “¡Viva la Patria!…¡Muerte a los tiranos!” El eco de su voz aún se escucha cuando el resto de los soldados le dan muerte con sus bayonetas. Tenía 22 años.

Monumento a Eulalia Ramos Sánchez, en Barcelona, Venezuela

Monumento a Eulalia Ramos Sánchez, en Barcelona, Venezuela

Aunque pueda haber algo de leyenda en este relato, no cabe duda que hace dos siglos Eulalia Ramos murió en plena juventud por la libertad de Venezuela. La tierra de Bolívar, a quien me unen tantos lazos de afecto, vive hoy uno de los momentos más difíciles de su historia. De nuevo vemos a la mujer venezolana mostrar su valentía, determinación y patriotismo en defensa de su país. Están en posiciones de liderazgo en la oposición, al frente de manifestaciones estudiantiles, protestando por la escasez general, haciendo sonar sus cazuelas, en el peligroso ejercicio del periodismo, alzando su voz. Afortunadamente, hay muchos ejemplos históricos como el de Eulalia Ramos para inspirarlas en la lucha de ese noble pueblo que aun “ama, sufre y espera…”

Mujeres venezolana se manifiestan en las calles

Mujeres venezolana se manifiestan en las calles

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Adolescente exiliada escribe sobre el amor, Dios, y su nueva vida

]Mi segunda carta a Maria Cristina Halley, al mes de haber cumplido 15 años y de haber llegado exiliada a Washington, D.C.

Fotografía tomada al cumplir 15 años, pocos días antes de salir de Cuba y pocas semanas antes de escribir la carta a continuación

Fotografía tomada al cumplir 15 años, pocos días antes de salir de Cuba y pocas semanas antes de escribir la carta a continuación


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