Goldwater: la olvidada conciencia de los conservadores

Publicado en El Nuevo Herald 10-21-2015

Barry Goldwater sufrió una derrota descomunal cuando aspiró a la presidencia de Estados Unidos contra Lyndon B. Johnson en 1964, pese a la venta de más de tres millones de ejemplares de su libro La conciencia de un conservador. Sin embargo, sentó las bases del movimiento que llevaría a Ronald Reagan a la Casa Blanca menos de 20 años después.

"he Conscience of a Conservative" sentó  las bases del movimiento conservador

“he Conscience of a Conservative” sentó las bases del movimiento conservador

Goldwater creía en muchos de los principios fundamentales que aún comparten los conservadores. Pensaba que la fuerza militar de Estados Unidos debía ser poderosa, desconfiaba profundamente de la Unión Soviética y estaba convencido de que aumentar los programas gubernamentales no resolvería los problemas sociales. Sin embargo, algunas de sus posiciones hoy sorprenderían a muchos. No dio su apoyo a la Nueva Derecha del partido Republicano durante los años 80 cuando quisieron limitar el poder de las cortes federales para eliminar las oraciones religiosas en las escuelas públicas y utilizar el sistema de busing para promover la integración racial. Goldwater se oponía a ambas medidas pero creía que la interferencia del Congreso en el sistema judicial era un peligroso resquebrajamiento del sistema de separación de poderes.

Goldwater, que fue senador por el estado de Arizona de 1953 a 1965, y de 1969 a 1987, en ocasiones hablaba sin pensar y utilizaba expresiones de las que luego se arrepentía. En una era anterior a los canales de cable y las redes sociales, sus exabruptos tenían un costo político mucho menor que en la actualidad. La campaña entre Johnson y Goldwater fue un tanto subida de tono, pero cuando uno recuerda algunos de los lemas que utilizaban, no puede dejar de pensar que aún existía cierta inocencia en el país, incluso en la política. La respuesta demócrata al lema de Goldwater, In your heart, you know he is right (En tu corazón, sabes que tiene razón) fue In your guts, you know he is nuts, que podría traducirse como En tu coco, sabes que está loco.

Tuvo momentos de verdadera grandeza. Cuando la crisis de Watergate, criticó al Presidente Nixon, al punto de que los republicanos en el Congreso lo escogieron para plantearle al Presidente que presentara su renuncia. Goldwater no visitó a Nixon para darle consejos. Se limitó a informarle que el Congreso, aún con una mayoría republicana, no tenía la disposición ni el poder para detener el proceso legal de su destitución (impeachment, en derecho anglosajón). Al día siguiente, Nixon renunció.

Como todo ser genuino, Goldwater tuvo sus contradicciones. Votó en contra de la Ley de Derechos Civiles en 1964. Sin embargo, no solo puso fin a la segregación racial en las tiendas por departamento de su familia, sino que fue un factor clave en eliminarla en los colegios y restoranes de Phoenix así como en la Guardia Nacional de Arizona.

Quizás los Republicanos han preferido olvidarlo por el modo en que fue evolucionando sobre dos temas sociales de gran actualidad. En una entrevista para el diario Los Angeles Times en 1994, defendió el derecho al aborto de la mujer, arguyendo que debería ser una decisión de la mujer embarazada, y no del Papa ni de la derecha religiosa. Asimismo, en 1990 estuvo a favor de que los gays pudieran servir en las fuerzas armadas; y a partir de 1994, hasta su muerte dos años después, trabajó activamente en contra de la discriminación de los homosexuales.

El Senador Barry Goldwater y Uva de Aragón, Florida International University, circa 1987

El Senador Barry Goldwater y Uva de Aragón, Florida International University, circa 1987

Barry Goldwater se comportó siempre con honradez y elegancia. Su integridad moral ha sido reconocida hasta por sus adversarios políticos. Harían bien los conservadores de hoy en estudiar su legado.

Este artículo también puede leerse en http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article40486869.html

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Acerca de uvadearagon

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