Carter: la muerte como aventura

Publicado en El Nuevo Herald 8-26-15

El Presidente Carter durante conferencia de prensa sobre su estado de salud

El Presidente Carter durante conferencia de prensa sobre su estado de salud

Hace pocos días James (Jimmy) Carter, Jr., presidente de Estados Unidos de 1977 a 1981, sostuvo una conferencia de prensa para informar al pueblo americano sobre su estado de salud. Aunque ya se sabía que tenía cáncer –enfermedad de la que murieron su padre y varios hermanos–, el ex mandatario, vestido en jeans, chaqueta azul y corbata roja, explicó cómo el tumor que le habían extirpado del hígado había hecho metástasis en el cerebro. Al principio pensó que viviría sólo semanas, lo cual había aceptado con serenidad, pero los médicos han comenzado ya a tratarlo con radiaciones dirigidas a los puntos específicos que muestran lesiones, y con medicinas que puedan fortalecer su sistema inmunológico. No buscan curarlo, sino extender un poco su vida y que el tiempo que le quede sea de la mejor calidad posible.

Periodistas, amigos y televidentes quedamos admirados de la franqueza de Carter al hablar de su enfermedad; la gracia, el decoro y el sentido del humor con que reflexionó sobre su vida y su posible muerte cercana. Aseguró que lo más importante que había hecho era casarse con Rosalynn, su esposa desde hace 70 años. Le apena dejarla sola y no estar a su lado para cuidarla en sus últimos años. Lamentó no haber mandado un helicóptero más a rescatar los rehenes en Irán durante su presidencia. Bromeó que si lo hubiera hecho tal vez hubiera ganado la reelección y estado otro término en la Casa Blanca. Pero ello hubiera demorado su labor en el Carter Center, que le parece ha sido más importante.

Cuando en 1980 perdió la reelección por amplio margen contra Ronald Reagan, muchos pensaban que su presidencia había sido un desastre. No faltaban razones. Su gestión estuvo marcada por el conflicto de los rehenes en Irán, la crisis energética, años de inflación y recesión. Con el tiempo este criterio se ha ido modificando y se han reconocido también sus logros. Algunos muestran la visión de un estadista, como la amnistía a los jóvenes que se negaron a ir a la Guerra en Vietnam, el traspaso del Canal a los panameños, los acuerdos de Camp David, y haber sido el primer presidente en considerar el respeto a los derechos humanos un factor de peso en la política exterior de Estados Unidos.

El Presidente Jimmy Carter camina por las calles de Washington después de la ceremonia de inauguración de su Presidencia en enero de 1977,  junto a la Primera Dama Rosalyn y su hija Amy

El Presidente Jimmy Carter camina por las calles de Washington después de la ceremonia de inauguración de su Presidencia en enero de 1977, junto a la Primera Dama Rosalyn y su hija Amy

Los historiadores y ciudadanos concuerdan en que James Carter ha sido un magnífico ex presidente. El Centro Carter, dedicado a promover la cultura de la democracia, ha supervisado 70 elecciones en 28 naciones. He trabajado para resolver conflictos en Haití. Bosnia, Etiopía. Corea del Norte, Sudán y otros países. Se ha erguido como defensor de los derechos humanos en todo el mundo. Estos esfuerzos por la búsqueda de soluciones pacíficas hicieron que en el 2002 el ex presidente Carter recibiera el Premio Nobel de la Paz. No ha sido menos importante el trabajo de la institución para mejorar la salud global a través del control y erradicación de enfermedades. Por más de 30 años, su proyecto “Habitat for Humanity” ha estado construyendo viviendas alrededor del mundo para los más necesitados. Una semana al año Jimmy y Rosalynn predican con el ejemplo. Serruchan y martillan al lado de voluntarios, para darle techos a los que no los tienen. Todavía le ilusiona a esta joven de 90 años poder viajar a Nepal en noviembre una última vez para fabricar casas.

Jimmy Carter y su esposa Rosalynn trabajan construyendo casas para los más necesitados

Jimmy Carter y su esposa Rosalynn trabajan construyendo casas para los más necesitados

Aun cuando ha criticado las actuaciones de administraciones posteriores a la suya – y lo ha hecho bastante –, Carter se ha distinguido por su sencillez, su tono menor, su decencia. En medio de los insultos y la vulgaridad que reina en la campaña política actual, este nonagenario es un ejemplo a seguir, especialmente para una población que envejece. Ha dedicado su vida a hacer el bien, y ahora enfrenta el cáncer y la muerte como una nueva aventura. Hay que quitarse el sombrero.

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
Esta entrada fue publicada en Actualidad norteamericana, Derechos humanos, Elecciones 2016, Historia de Estados Unidos, La vejez, Mi columna semanal, Noticias internacionales, Pobreza, Política en Estados Unidos, Salud, Vida en Estados Unidos. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Carter: la muerte como aventura

  1. Coky Michel dijo:

    Muy buen articulo!

    Sent from my iPhone

    >

  2. Armando Carvallo dijo:

    100% de acuerdo…

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