Mis primeras lecturas

Recientemente mi gran amigo el escritor y cineasta Enrique Pineda Barnet, puso en su blog Puntear (http://puentear.blogspot.mx/2014/07/la-literatura-en-mi-enrique-pineda.html) un hermoso texto sobre sus lecturas, que me lleva a imitarlo — una muestra mas de mi admiracion por el – y a escrbir estas notas desde una computadora ajena y sin acentos. (Perdona, lector, los errores.)

Mi primero contacto con la literatura fue, como el de casi todos los ninos, por via oral, a traves de los cuentos de hada: Caperucita Roja, Blanca Nieves y los Siete Enanitos, Cenicienta, etc. No se por que ni el lobo feroz, ni la reina celosa ni la madrasta malvada me infundian demasiado miedo. Sin embargo, Hansel y Gretel tratando de marcar inutilmente el camino de regreso a su casa con migajas de pan que los pajarillos se comian, y el acoso de aquella bruja canibal que los enjaulaba, me llenaba de pavor. Pero ninguna historia me angustiaba mas que la de Barbazul y su joven esposa limpiando de sangre, antes de que el iracundo marido llegase, la llave al castillo prohibido que la curiosidad la habia llevado a explorar. De aquellos anos de infancia adquiri la mania, que aun conservo, de no poder dormir con la puerta del closet abierta, pues en las ropas colgadas veia irremediablemente algunos de los malditos personajes con que los hermanos Grimm y otros autores, han entretenido y atemorizado a millones de ninos desde hace varios siglos.

El cuento que mas me aterrorizaba d nina era el de Barbazul

El cuento que mas me aterrorizaba d nina era el de Barbazul

Encontre gran placer en mi ninez pasando las paginas de un libro de Historia Sagrada y observando con detenimiento sus bellisimas laminas. Todavia cierro los ojos y veo la de Jesucristo en las aguas del Jordan junto a San Juan y recuerdo la curiosidad que me producia el bautismo de un hombre adulto y semidesnudo.

Me oproducia gran curiosidd el bautismo de un hombre adulto y semidesnudo

Me oproducia gran curiosidd el bautismo de un hombre adulto y semidesnudo

Padecia en mis primeros anos de bronquitis asmaticas y cuando tenia que guardar cama y someterme a aburridos tratamientos de aerosol, mi abuela materna solia venir a acompanarme despues de su siesta. Mama Lila me leia de Las Cien Mejores Poesia de la Lengua Castellana, y aunque no entendiera todas las palabras, me conmovian aquellos ojos claros, serenos que miraban airados; el mandato al alma dormida a despertar, y la pobre barquilla entre penascos rota.

Desde nina mi abuela me li a Buena poesia.

Desde nina mi abuela me li a Buena poesia.

De todos los poemas, preferia “A buen juez, major testigo” de Zorilla, del que llegue a memorizar largos pasajes. Los reclamos de Ines de Vargas a Diego Martinez por la incumplida promesa de hacerla su esposa y la pintoresca procesion al Cristo de la Vega a quien ella senala como testigo, me impresionaban tanto como el mistico final cuando el notario pregunta a la imagen de Jesucristo

¿juráis ser cierto que un día
a vuestras divinas plantas
juró a Inés Diego Martínez
por su mujer desposarla?
Asida a un brazo desnudo
una mano atarazada
vino a posar en los autos
la seca y hendida palma,
y allá en los aires: “¡Sí, juro!”
clamó una voz más que humana.
Alzó la turba medrosa
la vista a la imagen santa…….
Los labios tenía abiertos
y una mano desclavada.
Conclusión
Las vanidades del mundo
renunció allí mismo Inés,
y espantado de sí propio
Diego Martínez también.
Los escribanos, temblando
dieron de esta escena fe,
firmando como testigos
cuantos hubieron poder.
Fundóse un aniversario
y una capilla con él,
y don Pedro de Alarcón
el altar ordenó hacer,
donde hasta el tiempo que corre,
y en cada año una vez,
con la mano desclavada
el crucifijo se ve.

Mama Lila tambien me leia del Romancero Espanol, me recitaba poemas de Dario, Alberti y los hermanos Machado. Me contaba asimismo cuentos de mi abuelo escritor en la edad de plata de la literatura espanola, cuando represento a Cuba en Espana como diplomatico, y se codeo con la flor y nata de los intelectuales de la Madre Patria. Perez Galdos, Lorca, Cernuda, Maranon poblaron mi imaginacion mucho antes de conocer su importancia en nuestras letras.

Ya cuando podia leer, mi libro de cabecera fue La edad de oro de Jose Marti. El viajero que sin sacudirse el polvo del camino ni preguntar donde se dormia ni se comia, visita la estatua de Bolivar y llora conmovido bajo la fronda de altos y olorosos arboles; la pastora que pregunta adolorida por que tiene luz el sol mientras el pastor entierra a su hijo; la muneca negra de Piedad, el camaron encantado, eran para mi tan reales como los seres de carne y hueso que me rodeaban. Sin duda, mi poema favorito era “Los zapaticos de rosa”. Podia ver claramente la playa de arena fina, a Alberto el militar con tricornio y baston, al aya de la francesa y el gesto preciso de quitarse los espejuelos, a las senoras como flores bajo las sombrillas, y sobretodo a la madre con la nina enferma que habia oido sonado con el cielo y oido un canto divino. Ya lloraba tanto como la rusa y la inglesa cuando llegaba a esta estrofa “No sé bien, señora hermosa/Lo que sucedió después:/¡Le ví a mi hijita en los pies/Los zapaticos de rosa!». Para mi Pilar correateaba con su balde, su aro y su paleta por Varadero, y no fue hasta muchos anos despues que me di cuenta que Marti describia las playas de Long Island.

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"La edad de oro" fue por mucho tiempo mi libro de cabecera

“La edad de oro” fue por mucho tiempo mi libro de cabecera

Otro de mis libros favoritos era El pajaro de lata de Anita Arroyo. Sus paginas, tan llenas de bellas imagines, cubania y lecciones de justicia social, tuvieron un duradero impacto en mi vida. Ademas, la autora era paciente de mi padre y amiga de mi familia. Con excepcion de mi tia Sara, periodista, Anita Arroyo fue la unica mujer escritora que conoci en mi infancia. Siempre, desde temprana edad, la quise y admire.

A los nueve anos devore Mujercitas, Hombrecitos, Heidi, Azabache, Corazon. Los Tres Mosqueteros, David Copperfield, Jane Eyre, Cumbres Borrascosas y otros obras publicadas en unas ediciones con cubiertas de pasta, verdes o amarillas.

Nunca olividare a las cuatro hermanas de "Mujercitas"

Nunca olividare a las cuatro hermanas de “Mujercitas”

Me sumergi en la lectura durante los seis meses de la enfermedad de mi padre. Tambien fue entonces, que a instancias de Tita Sara, commence a escribir. El resultado fue una “novela” de 17 paginas, especie de vesion guajira y feminista de La Cenicienta. Los libros y la escritura fueron refugio y balsamo despues de la muerte de mi padre el primer domingo de enero de 1954. Creo que ese dia termino mi infancia y mis gustos literarios comenzaron a cambiar. De las lecturas durante mi adolescencia hablaremos mas adelante…

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
Esta entrada fue publicada en América Latina, Críticas literarias, Educación, El Español, España, Literatura latinoamericana, Mi familia, Mis libros, Mujeres cubanas, Periodismo, Pobreza, Poesía. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Mis primeras lecturas

  1. Me encanta cuando esta escritora que ama al libro y la cultura tanto como a Cuba, recuerda personajes perdidos en la floja memoria del exilio cubano y también, por falta de información, de la gran mayoría del pueblo cubano en la Isla. Lindo artículo y justo homenaje a Anita Arroyo, mujer extraordinaria de nuestra cultura. Fueron muchas y con tanta cultura o más, que los hombres que las acompañaban en los trabajos intelectuales del pasado cubano. Felicidades Uva por tu gran contribución cultural. Dios te bendiga siempre,

  2. uvadearagon dijo:

    Gracias por tu comentario, querido editor. Anita Arroyo fue sin duda una mujer extraordinaria, que recompenso con creces mi admiracion infantil, pues fue de las primeras personas en darle una generosa bienvnida a mi primer librito y en estimularme siempre en mi carrera literaria. Guardo de ella un gato y luminoso recuerdo. Escribio oibros importantes de critica literaria y otros cuentos para ninos, pero ninguno tuvo tanto impacto en mi vida como El pajaro de lata.

  3. Virginia Aponte dijo:

    Las primeras lecturas que movieron nuestras vidas hacia un mundo infinito, han sido y serán las pioneras de este viaje hacia la imaginación. Salgari y Julio Verne fueron mis cercanos amigos…y desde sus aventuras y descubrimientos me inicié en la literatura….Jane Eyre llegó algo después y ya más nunca dejé atrás la lucha por encontrar el espacio de la mujer…gracias Uva, por recordarme siempre mi propia histroria.

    • uvadearagon dijo:

      Yo tambien lei a Julio Verne en esas ediciones que menciono.. La lista es natualmente incompleta. Falta, por ejemplo, Mark Twain, a quien lei mucho. Y de las Cien Mejores Ppesia tambien me encantaba La cancion del pirata de Espronceda. Salgari vino para mi despues, cuando ya estudiaaba en el Ruston, todos los muchachos lo leian y sus comentarios despetaron mi curiosidad. En este blog hay un texto sobre el.

  4. Preciosa remembranza. A lo mejor me equivoco, pero creo que hoy en día los niños, en su inmensa mayoría, no disfrutan de esa literatura, ni los padres los estimulan a ello… ¡qué lástima! Y dije ¨creo¨ para no pecar de absoluto…

    • uvadearagon dijo:

      Lamentablemente es asi. Vivimos en la era de la imagen, y todo es Y Tube, I Pads, I Tunes, Los ninos no leen. Ni juegan a los agarrados, los escondindos, las estatuas…Los pobres!

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