Cumplir 70 años

Publicado en Diario Las Américas 7-10-2014

De niña, si preguntaba impaciente cuándo llegaría mi cumpleaños, mi padre me contestaba: “Cuando florezcan los flamboyanes…” En estos momentos, en la Cuba en que nací y en Miami donde vivo, los rojos y naranjas de estos bellos árboles colorean el paisaje. Se acerca, pues, el 11 de julio en que llegaré a los 70 años. Es fecha propicia para pasar balance, reafirmar mi filosofía de vida, agradecer bendiciones, reiterar proyectos futuros.

Flamboyán en flor en Miami

Flamboyán en flor en Miami

No importa cuán saludable estemos, cuánta energía tengamos: con los años aumentan los achaques. Mi generación, repito a menudo, desea morirse con buena salud. Cuesta aceptar limitaciones, pero son reales. Se me cansan los ojos y las piernas con más rapidez. Lo peor, sin embargo, es la ausencia de tantos seres queridos que se me han muerto — padres, tíos, hermanos y primos mayores, maestros, amigos, incluso algunos de mi edad y más jóvenes. Es un vacío difícil de llenar.

La tumba de mis padres

La tumba de mis padres

La recompensa es ver a los nietos crecer, y observar como aquellos cuatro “enanitos” que cabían debajo de un sombrero hace apenas unos años son ya jóvenes adultos, todos de más de seis pies, el menor un “senior” en Belén y los tres mayores con novias y cursando estudios universitarios. Otro dividendo que traen los años es el número de ex alumnos que se mantienen en contacto, comparten sus éxitos y logros. Recientemente una se ha graduado de abogada en Harvard, otra espera su primer bebé.

Con mis cuatro nietos:  Cristian, Brandon, Zackary y Nikulas, Navidades 2013

Con mis cuatro nietos: Cristian, Brandon, Zackary y Nikulas, Navidades 2013


Con los años he ido perdiendo el apego a los bienes materiales. Aunque sigo amando mi casa, libros, cuadros, recuerdos de viajes, y me puede ilusionar algún collar nuevo, cada vez necesito menos. No hay regalo que aprecie más que el tiempo compartido con familiares y amigos. No deseo tener cosas sino disfrutar experiencias. El mejor regalo es una visita, una invitación aunque sea a tomar un café, una llamada telefónica. En esta era virtual, el contacto humano se ha convertida en una dádiva.

El futuro de Cuba, las tantas injusticias que se comenten en todas partes, y la violencia sin sentido continúan siendo causa de desvelos y rebeldía. Todavía discuto con pasión, pero no pierdo el tiempo haciéndolo con todos. Cada día me vuelvo más tolerante con otros puntos de vista. También sé ya que no podré cambiar el mundo, pero aún intento contribuir, siquiera de forma modesta, a que sea mejor.

Siento que tengo un compromiso con mi obra literaria; me angustia que se me acorta el tiempo para escribir. Los comentarios de los lectores me estimulan, pero más me preocupa la cuartilla en blanco que la ya escrita. Con todo, el éxito actual de mi obra de teatro “Memoria del silencio”, basada en la novela del mismo título, que ha llevado a las tablas en Caracas con tanto acierto la directora cubana-venzolana Virginia Aponte con su grupo Ago Teatro, me ha producido una gran satisfacción, especialmente al comprobar el valor universal de una historia cubana. Me ilusiona que la pieza se estrenará en Miami a principios de Octubre y que una edición bilingüe de la novela saldrá a la luz también este otoño.

Memoria del silencio se estrenára en el Koubek Center en Miami el 3 de octuvre

Memoria del silencio se estrenára en el Koubek Center en Miami el 3 de octuvre

La edición bilingue de Memoria del silencio saldrá en Noviembre de este año

La edición bilingue de Memoria del silencio saldrá en Noviembre de este año

Agradezco a Dios todo cuánto me he dado: familia, amigos, colegas, viajes, amores, y tantas cosas hermosas que a veces no nos detenemos a disfrutar. Sol, luna, lluvia, mar, árboles – ¡qué belleza esos flamboyanes en flor! –, el arte en todas sus formas. Sus bendiciones son infinitas y las acepto con humildad. También me ha dado cruces e intento llevarlas con paciencia y decoro. Ahuyento las penas con proyectos e ilusiones.

Quisiera en los años que me queden, ver graduarse de la universidad a mis cuatro nietos, bailar en sus bodas, cantarles a sus bebés las nanas con que me durmió mi abuela. Desearía saber a mis hijas felices, aunque también he aprendido que la felicidad no existe, más que en breves momentos en los que cabe, sin embargo, la eternidad. Sueño que el proceso de reconciliación que ya ha empezado entre los cubanos de la Isla y los de la Diáspora, permita la construcción de una Cuba mejor. No me gustaría morirme sin ir a Italia y a Baracoa, donde en la Guerra de los Diez Años fusilaron a mi tatarabuelo. Espero escribir muchas más columnas, y dos o tres libros, que aún llevo adentro. Y que sean mejores que los anteriores. Aspiro a continuar confeccionando todas las semanas una lista de cosas por hacer que combine proyectos a largo plazo y deberes cotidianos. O sea, estar activa hasta mis últimos días. Y que muchos años después de que alguien me cierre los ojos con ternura, haya quien me recuerde porque mi cariño, mis lecciones o mi literatura fueron un bien en su vida.

Este articulo también puede leerse en http://diariolasamericas.com/blogs/cumplir-70-anos-uva-aragon.html

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
Esta entrada fue publicada en Actividades académicas, Actividades culturales, Cubanoamericanos, Diáspora cubana, La vejez, Literatura, Música, Mi columna semanal, Mi familia, Miami, Mujeres cubanas, Periodismo, Pintura, Poesía, Reconciliación de los cubanos, Salud, Teatro, Viajes, Vida de la escritora. Guarda el enlace permanente.

11 respuestas a Cumplir 70 años

  1. Virginia Aponte dijo:

    Este viernes mi querida y respetada Uva la función de, Memoria del silencio, estará dedicada especialmente a ti…lamentando no tenerte cerca ese día, será nuestra manera de darte la mano en el círculo y decir tu nombre y como siempre nuestro grito final contigo.

  2. uvadearagon dijo:

    Virginia Aponte, !Cuánto desearía estar con uds.! Pero pronto haremos realidad el sueño de poner la obra en Miami. Gracias por todo.

  3. Ramón Alejandro. dijo:

    Gracias Uva. Cada una de tus palabras pesa con su serena verdad.

  4. cecilio1942 dijo:

    Estimada Uva (permite que exprese mis sentimientos), tengo ya tengo 74 años, y te agradezco el haberte conocido y tener la ilusión (como dicen los españoles) de verte en otoño. En nuestras edades, la “ilusión” es muy importante para vivir. Y eso te lo agradezco. Estoy seguro de la “reconciliación” (lo pongo entre comillas para resaltar lo complicado que es la cuestión y lo encontrados que son los extremos -que por suerte son minorías, aunque sean influyentes-) pues es un proceso imparable. ¡Feliz cumple! Un abrazo Cecilio Tieles Ferrer
    PD Espero cada artículo tuyo en el Diario de las Américas, así que… hasta el próximo…

  5. !Muchas felicidades Uva! Como no hay regalo que aprecie más que el tiempo compartido con familiares y amigos, te invito a comer mi trucha baklava cuando quieras.

  6. teresa fernández soneira dijo:

    Felicidades Uva. Que Dios bendiga tus planes futuros y Su luz te ilumine hasta el final, (aunque todavía te queda mucho por hacer).

  7. uvadearagon dijo:

    Gracias a todos por las felicitaciones, oraciones y fe en mis proyectos. Marlene Moleon, en agosto comemos la trucha….

  8. Bello análisis de la llegada a los 70, grupo al que me incorporaré en diciembre. Lo importante es haber llegado y llegado bien. Cuando pienso en 20 años atrás, me parece que fue ayer… entonces calculo los 20 siguientes… ¡y me espanta!

  9. ¡Ah!… y FELICIDADES… te llamaré mañana.

  10. Martha Pardiño dijo:

    Felicidades, querida Uva, por tus gloriosos setenta años. Yo soy mayor que tú, pero nunca se me olvida aquella juventud gloriosa, que como bella flor, se abrió en mi querida Habana, cuando los flamboyanes reventaban de color, las calles vibraban de alegría, y el olor mañanero a café salía de todas las cocinas de mi cuadra. Mi primer vestido largo y zapatos de tacón a los quince años, también mi primer crayon de labios, de Helena Rubistein, color “flamboyán”. comprado por mi padre en El Encanto. ¡La foto de Alembert y la fiesta de aquella noche, inolvidables!. Ahora al revisar mis fotos viejas, me doy cuenta de lo que perdimos, pero los recuerdos los trajimos con nosotros en nuestra maleta cuando en Julio de 1962, este gran país nos abrió sus brazos ¿Volveremos a ver la bandera de la estrella solitaria ondear en una Cuba Libre y Demo
    crática? Espero que Dios nos conceda esa dicha a los cubanos. Un abrazo, Martha Pardiño

  11. Eloísa Echazábal dijo:

    Felicidades Uva! Por tu vida llena de tantos logros y por los que todavía te faltan por alcanzar.

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