“Un pueblo disperso”

Publicado en Diario Las Américas 6/19/2014

Acaba de publicarse, bajo el sello editorial de Aduana Vieja, “Un pueblo disperso. Dimensiones sociales y culturales de la diáspora cubana”, una selección de los trabajos presentados en la Novena Conferencia de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos, organizada por el Instituto de Investigaciones Cubanas (CRI, por sus siglas en inglés) de la Universidad Internacional de la Florida en mayo de 2013. Jorge Duany, director del CRI y editor del volumen, aporta una excelente introducción “Del exilio histórico a la diáspora contemporánea”. Ante el reto de “describir e interpretar un desplazamiento poblacional tan extendido, complejo y diverso”, que ha resultado que en la actualidad un 16% de la población cubana viva fuera de la Isla, Duany nos da una perspectiva histórica de los “emigrados” criollos que a partir de 1820 y hasta 1959 se asentaron en diversas “colonias cubanas”, ya fuera por razones económicas o políticas.

Portada de "Un pueblo disperse. Dimensiones sociales y culturales de la diaspora cubana"

Portada de “Un pueblo disperse. Dimensiones sociales y culturales de la diaspora cubana”

El autor traza después el origen y las características de las primeras oleadas migratorias a partir del 1 de enero de 1959, o sea, ese exilio histórico en el que “predominaron las personas con un trasfondo de clase media y alta, de origen europeo, creyentes en la religión católica y opositores al régimen de Fidel Castro”. Actualmente, según Duany, la mayoría de esos cubanos “no ha claudicado en su oposición tenaz” al régimen cubano y no “ha abandonado su ideología anticomunista”, ni su línea dura y oposición al levantamiento del embargo.

Duany señala cómo los emigrados de la era postsoviética (es decir, los que han salido de Cuba después de 1990) tienen un perfil distinto, tanto por sus características socioeconómicas y raciales, como por sus actitudes y prácticas políticas. No todos se han asentado en Estados Unidos, y en su mayoría mantienen estrechos vínculos con sus familiares en la Isla, a quienes envían dinero, y visitan con regularidad. No sostienen una actitud beligerante contra el régimen de La Habana. Presentan rasgos muy similares a las de otras diásporas transnacionales actuales.

En la comunidad cubana existen ideas encontradas sobre las diferencias entre los primeros exiliados y quienes llegan de Cuba ahora. Creo que este ensayo introductorio de Duany, escrito con rigor académico y una prosa clara y precisa, ayudará a entender esas disimilitudes.

En las páginas preliminares el autor también hace un breve resumen de las 26 ponencias que componen el volumen y que ahondan desde diversos ángulos en la larga historia de los cubanos que desde hace dos siglos se han visto obligados a vivir fuera de su país. Los textos, algunos en inglés y otros en español, tratan temas cubanos y cubanoamericanos relacionados con política, economía, literatura, música, religión, arte y el cine. También hay testimonios personales, como el de Gustavo Pérez-Firmat y el nuestro, presentados en un mismo panel, que muestran actitudes diferentes.

Los tres primeros trabajos, el de Diana Álvarez Amell sobre la emigración en las novelas de Cirilo Villaverde; el de Arlene J. Díaz, sobre siete de los 15 años que vivió Martí en Nueva York; y las reflexiones de Yolanda Izquierdo Collar sobre lo que, en su sentido más amplio, significa el exilio, dan un basamento histórico y filosófico al resto del libro.
Los autores representan distintas disciplinas y generaciones. Se incluyen aportes de académicos de renombre como Alejandro Portes, Ruth Behar, Eliana Rivero, Guillermo Grenier, Isabel Álvarez Borland, Flora González, Yolanda Izquierdo Collar y del musicógrafo Cristóbal Díaz- Ayala, entre otros. No es menos valiosa la mirada fresca de profesores más jóvenes como Nora Gómez Torres, Aaron Puhrmann, Lori Celaya y Lucía M. Suárez. Hay más trabajos de mujeres que de hombres. Buena señal. La reconciliación y reconstrucción de un proyecto nacional necesitan urgentemente del aporte de la mujer, tan apta, por necesidad milenaria, en el arte de negociar.

“Pueblos dispersos” es una contribución valiosa a los estudios cubanos. Es asimismo un libro ameno, poliédrico por su variedad de temas y estilos, que podría llevar el mismo título del publicado hace años, “Los cubanos pintados por sí mismos”, aunque contiene también algunos trabajos de académicos de otras nacionalidades.

Nota: “Un pueblo disperso. Dimensiones sociales y culturales de la diáspora cubana, Jorge Duany (ed.) puede obtenerse escribiendo libros@publiberia.com ó a Eva Collado a eva@publiberia.com

Este artículo también puede leerse en http://diariolasamericas.com/blogs/pueblo-disperso-uva-aragon.html

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
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Una respuesta a “Un pueblo disperso”

  1. Sin duda trata un tema muy interesante. Gracias por darlo a conocer…

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