En torno al misterio del Vuelo 370

Hace una semana ya que desapareció sin dejar rastro el vuelo de la Aerolínea de Malasia No. 370 que volaba de Kuala Lumpur a Beijing. El misterio me trae a la memoria el del Mary Celeste, el bergantín que zarpó el 5 de noviembre de 1872 de Nueva York rumbo a Génova, Italia, con 1,701 barriles de alcohol industrial, siete hombres, y la mujer e hija de dos años del capitán. Un mes después otro barco lo avistó cerca de las Azores. Al abordarlo, no encontraron a ninguno de los tripulantes pero todo estaba en orden, hasta la ropa doblada en las gavetas y los platos sobre la mesa como si se dispusieran a comer. La última entrada en el diario de navegación había sido 11 días antes, el 24 de noviembre, y no delataba nada peculiar. El misterio persiste y ha dado lugar a historias de ficción y a múltiples teorías, tantos como estamos escuchado ahora sobre el avión desaparecido Dado los adelantos tecnológicos con que contamos en el presente, es más probable que lleguemos a saber el destino del jet.

El Mary Celeste ha sido uno de los grandes misterios marítimos

El Mary Celeste ha sido uno de los grandes misterios marítimos

También pienso constantemente en los parientes de los pasajeros. La pérdida de un ser querido en un accidente aéreo marca a una familia para siempre. No sé cuántas veces le escuché a mi madre contar cómo el 8 de noviembre de 1940, acompañó a su padre al aeropuerto Santos Dumont en Río de Janeiro para así quedarse luego con su carro y el chofer. Hernández-Catá ocupaba entonces el cargo de Ministro Plenipotenciario de Cuba en Brasil y se iba en un breve viaje a Sao Paolo para ofrecer unas conferencias.

Ella recordaba que al despedirse le preguntó cómo andaba de dinero y al contestarle ella que regular, se había sacado del bolsillo unos billetes muy “aparatosos” –era el vocablo que elle usaba, creo que para indicar que eran más grandes que valiosos—y le había regalado un manojo. No había salido mi madre de la terminal cuando escuchó que el avión había chocado con otro en el aire. Se desmayó. Unos señores la reanimaron, le trajeron agua y café, y le aseguraron que se trataba de otra nave aérea. Salió a la calle, ansiosa de reunirse con su madre y asegurarle que Don Alfonso estaba a salvo. Como no encontró al chofer, tomó un taxi. Al pasar por la Bahía de Botafogo vio la cola de los dos aviones en el agua y se recriminó que, porque su padre no estaba entre las víctimas, no había ni pensado en los que habían muerto y en sus familias.

Ensenada de Botafogo donde cayeron los aviones aquel 8 de noviembre de 1940

Ensenada de Botafogo donde cayeron los aviones aquel 8 de noviembre de 1940

Cuando minutos después llegó a la calle 9 de Julio en Copacabana, donde estaba la Legación Cubana y la residencia del Embajador en el piso alto, la encontró llena de gente y comprendió que aquellos buenos señores la habían engañado. Subió a toda prisa las escaleras y se encontró desolada a su madre. Días después mi abuela creyó ver la figura de su esposo en el comedor, iluminado por un haz de luz. El Nuncio le aseguró que era un símbolo de su paso a una vida mejor, y fue lo único que le dio fuerzas para los funerales y el largo viaje en barco hasta llegar a Cuba con el cadáver más de un mes después, el 14 de diciembre.

Alberto, uno de los hijos del escritor, se enteró de la noticia de forma dramática, Trabajaba en La Habana en la redacción de un periódico y lo leyó en el cable cuando salía del teletipo.

Otro dato curioso es que al sacar los cadáveres de la Bahía y colocarlos en la orilla, los cubrieron con lo que encontraron a mano: papeles de periódico. Siempre me ha parecido hermoso que la primera mortaja de un hombre de letras fuera precisamente el papel impreso.

Fotografías de la prensa que muestra la labor de rescate de los cadáveres

Fotografías de la prensa que muestra la labor de rescate de los cadáveres

Pese a esta trágica muerte, los Hernández-Catá siguieron volando, pues eran casi todos empedernidos viajeros. Mi madre, la menos aventurera, disimulaba su nerviosismo cuando sus seres queridos tomábamos un avión, pero nos pedía que la llamáramos en cuanto llegáramos. En una era anterior a los teléfonos móviles, siempre viajé con las monedas necesarias para comunicarme con ella desde el primer teléfono público que encontrara al bajar del avión.

Por mi parte, durante años tuve el presentimiento que moriría de la misma forma, y aunque nunca por ello dejé de volar, sí me cercioraba de dejar en alguna parte mensajes e instrucciones a mis seres queridos. Ya hace tiempo se me quitó esa angustia, pero cualquier mal tiempo en un vuelo requiere que me tome un par de scotchs, por lo menos.

Las implicaciones de la desaparición del vuelo 370 preocupan doblemente por la posibilidad de que sea producto de un acto terrorista. A los familiares de las víctimas, sin embargo, lo que los aterra es la idea de no saber jamás el destino de los pasajeros, no recobrar sus cuerpos, una prenda de vestir, un objeto personal.

Al menos, el cadáver de mi abuelo y todas sus pertenencias se recuperaron inmediatamente. Yo todavía guardo la pluma con sus iniciales que llevaba con él y con la que escribió hasta en los últimos momentos de su vida…pues llevaba en el saco un cuento inconcluso bajo el título –presentimiento o coincidencia…– Seguro de vida.

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
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7 respuestas a En torno al misterio del Vuelo 370

  1. Sonia Heros dijo:

    No sabía sobre el accidente que había causado la pérdida de tu abuelo, que horrible trauma tuvo que haber sido para tu familia…..lo que esta sucediendo con ese vuelo #370 es increíble….me da la impresión no están siendo claros con toda la info disponible….no se puede ser tan incompetente y a la vez tener tantos adelantos técnicos…. Un abrazo, Sonia

    Sent from my iPhone

    >

  2. Armando R Carvallo dijo:

    Indudablemente la incertidumbre es casi peor que la constancia de la desgracia, aunque la primera siempre deja margen a alguna esperanza. Como sabes, he visitado el panteón de tu abuelo en La Habana, el famoso panteón del Arquero. No sabía que el accidente había sido por un choque entre aeronaves.
    Yo creo que en un futuro muy próximo las cajas negras serán historia y los datos serán recogidos en un centro en tierra, en tiempo real. De esa forma la información no dependerá de encontrar previamente el avión. Creo que, tecnológicamente, no debe ser demasiado complicado.

  3. Martha Pardiño dijo:

    Querida Uva, aunque la muerte nos puede sorprender en cualquier lugar y hora, comprendo que los accidentes aéreos son muy dramáticos y dolorosos, por el tiempo de espera de las noticias, por no saber dánde está tu ser querido, etc., etc.
    Yo nunca he tenido temor a volar, pero ahora que ya no pienso en vacaciones fuera de USA, me da miedo cuando mis hijos y nietos viajan en avión

    Un abrazo,
    Martha Pardiño

  4. uvadearagon dijo:

    Armando, esta es la información del vuelo en que murió mi abuelo. VASP había inaugurado esos vuelos de poco más de 200 millas entre Río y Sao Paulo en 1936. En ese momento fue el peor accidente en la historia de la aviación brasilera.

    Status:
    Date: Friday 8 November 1940
    Type: Silhouette image of generic JU52 model; specific model in this crash may look slightly different
    Junkers Ju-52/3mg3e
    Operator: VASP – Viação Aérea São Paulo
    Registration: PP-SPF
    C/n / msn: 5689
    First flight:
    Crew: Fatalities: 4 / Occupants: 4
    Passengers: Fatalities: 14 / Occupants: 14
    Total: Fatalities: 18 / Occupants: 18
    Collision casualties: Fatalities: 1
    Airplane damage: Damaged beyond repair
    Location: Botafogo, Rio de Janeiro, RJ ( Brazil)
    Phase: En route (ENR)
    Nature: Domestic Scheduled Passenger
    Departure airport: Rio de Janeiro-Santos Dumont Airport, RJ (SDU/SBRJ), Brazil
    Destination airport: São Paulo-Congonhas Airport, SP (CGH/SBSP), Brazil
    Narrative:
    A Junkers Ju-52/3mg3e passenger plane, named “Cidade de Santos”, had taken off from Rio de Janeiro-Santos Dumont Airport, RJ (SDU) when it collided in mid-air with a de Havilland DH.90 Dragonfly registered LV-KAB of Shell-Mex. Both aircraft crashed and all on board perished.

  5. Armando R Carvallo dijo:

    gracias, Uva. Veo que VASP (Viacao Aerea de Sao Paulo) volaba un Junker alemán. El otro es inglés.

  6. Sergio Bontti dijo:

    Estimada Uva: soy bioquimico y estudioso de la aviacion. Por este motivo el accidente de su abuelo me resulta de mucho interes porque en el viajaba el Dr. Carlos Evandro Chagas, hijo del descubridor de la Enfermedad de Chagas. Sería usted tan amable de proporcionarme copias digitales de la publicacion que ha subido a este artículo. Me serían de mucha utilidad para la investigacion que hago sobre este evento.

    Desde ya muy agradecido por su atención.

    Sergio Bontti

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