El día que asesinaron a John F. Kennedy

A principios de noviembre de 1963 dejé de trabajar porque esperaba mi primer bebé para alrededor del 28 de ese mes, que ese año era precisamente el día de Dar Gracias. Me pasé esas semanas barnizando una cuna de uso que nos habían regalado, y lavando y organizando las ropitas heredadas de la niña de mi hermana y otros vecinos. Vivíamos en Silver Spring, en las afueras de Washington, D.C. Éramos muy jóvenes, (yo tenía 19 años), muy pobres, y ricos en ilusiones por el próximo nacimiento de nuestra hija (aunque entonces no sabíamos si sería hembra o varón).

El día 22 estaba doblando ropa y tenía puesta en la televisión una novela titulada “As the World Turns” , aunque no estaba prestando mucha atención. De pronto escuché un boletín de que le habían disparado al Presidente Kennedy. Luego pusieron un anuncio y la novela continuó. Pensé que había oído mal. Cambié de canal buscando más información hasta que por fin Walter Cronkite dio la noticia de la muerte del Presidente. Se quitó los espejuelos, emocionado.

Sentí que perdía a alguien muy cercano. Había tenido la fortuna de que Ethel Kennedy, graduada del Sagrado Corazón, invitara a un grupo de estudiantes de Stone Ridge, donde cursaba el último año de High School en enero de 1961, y de asistir, una mañana de nieve, frío, sol y magia, a la toma de posesión del joven y carismático presidente. Mi admiración por los Kennedy era tal que por un tiempo incluso llevaba el mismo peinado que Jacqueline.

Una mañana de nieve, sol y magia

Una mañana de nieve, sol y magia

Mi esposo y mi hermana Lucía trabajaban en el centro de la ciudad. No era época de celulares y les costó trabajo comunicarse conmigo porque se sobrecargaron las líneas. Ambos estaban preocupados de cómo me afectaría la noticia en mi estado avanzado de gestación.
En los días sucesivos no me despegué del televisor, observando cada minuto del velorio y el entierro.

John-John da un ultimo saludo a su padre muerto

John-John da un ultimo saludo a su padre muerto

Hubo programas especiales sobre la vida de John F. Kennedy y al final de cada segmento ponían el sillón que usaba, vacío, meciéndose levemente, como si el Presidente hubiera acabado de levantarse del mismo. Yo había comprado días antes un sillón para mecer al bebé y lo teníamos en la habitación. Por las noches cuando me despertaba me parecía que veía a Kennedy sentado allí, hasta que tuve que sacar el sillón del cuarto.

El sillón vacío de John F. Kennedy

El sillón vacío de John F. Kennedy

El 10 de diciembre, ya de noche, después de un largo parto, por fin nació mi hija. Cuando al día siguiente me le trajeron de nuevo – la había visto al nacer – y la tuve en mis brazos, lloré largamente, por la alegría del milagro de la vida, por la preocupación de la responsabilidad que representaba ser madre, y por el joven Presidente recién muerto, pues con él, intuía desde mis pocos años, algo se había roto en la nación.

Años después, en 1994, mi nieto Cristian nació el 22 de noviembre, y la fecha es ahora de celebración para la familia, aunque no por eso olvido jamás aquél mediodía trágico, hace hoy 50 años.

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
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8 respuestas a El día que asesinaron a John F. Kennedy

  1. Fifi Smith dijo:

    Dia tragico e inolvidable. El mundo tal y como le conociamos… cambio. Yo era “Junior” en
    Coral Gables High School cuando repentinamente se anuncio el suceso (President Kennedy has been shot…) a travez del “loudspeaker”. Tres dias de agonia alrededor del televisor…
    El peinado de Jackie fue mi favorito…el sistema de este mundo esta podrido; gracias a DIos
    que existe algo mas fuerte y mejor…F.

  2. Teresa Cruz dijo:

    Veremos como la historia lo juzga. Ni siquiera era un liberal…era un libertino.

    • uvadearagon dijo:

      En este blog aceptamos todas las opinions, mientras se digan sin insultos, así que he aprobado la de Teresa Cruz, aunque creo que han pasado 50 años de su muerte, suficientemente tiempo para que la Historia juzgue al Presidente Kenedy. Es cierto que su vida personal con respcto a las faldas no fue ejemplar. También sabemos hoy en día que el Presidente Eisenhower tuvo un “affair” y Thomas Jefferson hijos con una esclava negra. Martí, es casi seguro, tuvo relaciones y una hija, María Mantilla, con una mujer casada, casado él también. Todo ello comprueba que eran seres humanos, con debilidades y errores, pero no resta al legado de sus trayectorias políticas y culturales.

    • uvadearagon dijo:

      En este blog aceptamos todas las opinions, mientras se digan sin insultos, así que he aprobado la de Teresa Cruz, aunque creo que han pasado 50 años de su muerte, suficientemente tiempo para que la Historia juzgue al Presidente Kenedy. Es cierto que su vida personal con respcto a las faldas no fue ejemplar. También sabemos hoy en día que el Presidente Eisenhower tuvo un “affair” y Thomas Jefferson hijos con una esclava negra. Martí, es casi seguro, tuvo relaciones y una hija, María Mantilla, con una mujer casada, casado él también. Todo ello comprueba que eran seres humanos, con debilidades y errores, pero no resta al legado de sus trayectorias políticas y culturales.

    • uvadearagon dijo:

      En este blog aceptamos todas las opinions, mientras se digan sin insultos, así que he aprobado la de Teresa Cruz, aunque creo que han pasado 50 años de su muerte, suficientemente tiempo para que la Historia juzgue al Presidente Kenedy. Es cierto que su vida personal con respcto a las faldas no fue ejemplar. También sabemos hoy en día que el Presidente Eisenhower tuvo un “affair” y Thomas Jefferson hijos con una esclava negra. Martí, es casi seguro, tuvo relaciones y una hija, María Mantilla, con una mujer casada, casado él también. Todo ello comprueba que eran seres humanos, con debilidades y errores, pero no resta al legado de sus trayectorias políticas y culturales.

  3. Armando R Carvallo dijo:

    Mi admiración y respeto a JFK, que gracias a su sabiduría, inteligencia y pensar en el bien de la humanidad, no desaparecimos del mapa 1 año antes de su horrible asesinato. Si alguien pasa la historia por todos los siglos venideros es JFK, no por haber sido asesinado, sino por aún EXISTIR… TODOS!

  4. Teresa dijo:

    Gracias Uva, este comentario refleja también mi historia. Yo también estaba en estado y sufría en Houston, Texas con sólo escasos veinte años, los primeros rigores del exilio. Tengo grabados en mi memoria cada minuto de esos días tenebrosos.

  5. Martha Pardiño dijo:

    Mi marido y yo llegamos a Miami el 31 de Julio de 1962. Así que vivimos, en 1963, el asesinato del presidente Kennedy. Ese día pensé que se había ido nuestra esperanza de regresar a una Cuba Libre, y así ha sido.
    Martha Pardiño

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