El legado de Trayvon Martin

El cadáver de Trayvon Martin sobre la hierba

El cadáver de Trayvon Martin sobre la hierba


Publicado en Diario Las Américas, 25 de Julio de 2013

Si me hubieran considerado para el jurado en el caso contra George Zimmerman por la muerte de Trayvon Martin, en el acto me hubieran eliminado. Afirmo sin rodeos que desde un principio pensé que era culpable, no de asesinato en segundo grado, pero sí de lo que se llama en inglés “manslaughter”, y en español homicidio impremeditado (o sea, sin premeditación). Mi reacción es subjetiva. Tengo cuatro nietos de las mismas edades, más o menos, que la víctima –20, 18, 17 y 16 años—, que han vivido en más de una ocasión en comunidades con vecinos de diversas razas, y me horroriza la idea de que uno de ellos pudiera estar caminando por el barrio con un capuchón en la cabeza para protegerse de la lluvia, se le hiciera sospechoso a un frustrado aspirante a policía, y que armado con una bala en el directo, acabara matándolo a quemarropa. Ninguna de la evidencia que escuché en el juicio me hizo cambiar de opinión

Creo que los fiscales cometieron varios errores. En primer lugar, los cargos debieron haber sido de homicidio impremeditado y no de asesinato en segundo grado. Más importante aún, no comprendo por qué aceptaron un jurado de seis mujeres blancas, una de ellas hispana. Necesitaban al menos un hombre de raza negra, que hubiera podido comprender lo que debió haber sentido Trayvon al verse perseguido, en su propio vecindario, por un hombre blanco, 50 libras más grueso que él. Tampoco prepararon bien a la amiga de la víctima con quien hablaba por teléfono minutos antes del disparo fatal. La chica estuvo hostil y dio la impresión de poseer un nivel de educación muy bajo. Sin embargo, terminado el juicio, se expresó elocuentemente en entrevistas por televisión. Otra falta fue no mostrar el lado humano del adolescente. Sus padres y hermanos testificaron, pero hubieran podido buscar maestros, vecinos, la madrastra que ayudó a criarlo, amigos que ofrecieran al jurado suficientes datos para que se identificaran con el muchacho, y que al igual que yo he pensado que hubiera podido ser uno de mis nietos, ellos vieran en Trayvon a uno de sus hijos, sobrinos, parientes.

El jurado no encontró a Zimmerman culpable, y hay que respetar el sistema de justicia. El veredicto, sin embargo, no lo hace moralmente inocente. No creo que el Departamento de Justicia Federal proceda con nuevos cargos en su contra. Es muy posible que los padres lo demanden por homicidio culposo (wrongful death) en una corte civil y ganen, aunque ningún dinero les devolverá a su hijo, y Zimmerman no cumplirá ni un día de cárcel. Pero la vida da muchas vueltas…y sin duda George Zimmerman, que en ningún momento ha mostrado la más mínima pena por haber matado a Trayvon, tendrá que responder ante Dios

El caso ha despertado un diálogo nacional que era absolutamente necesario. Las estadísticas muestran claramente como los hombres de raza negra tienen una tasa mayor de desempleo, perciben salarios menores, y en general disfrutan de menos oportunidades que los blancos. Al mismo tiempo, es mucho más frecuente que se hagan sospechosos a la policía solo por el color de su piel. En estos días hemos escuchado experiencias de incidentes de esa naturaleza de figuras públicas del más alto nivel, incluyendo al Presidente Barack Obama.

Creo que los padres de Trayvon, la comunidad negra y sus líderes han dado muestras de madurez y serenidad. Ha habido protestas –a las que se han sumado muchos blancos e hispanos–, pero ni disturbios ni violencia.

Zimmerman no es el único culpable de esta tragedia. Sus acciones estuvieron amparadas por leyes que no deberían existir. En esta ocasión, la de “Stand Your Ground” de la Florida, que le otorga el derecho a una persona armada de disparar casi inmediatamente si siente su vida amenazada, sin necesidad de retirarse del lugar donde se encuentre, ni de distanciarse de una situación peligrosa. No sorprende que la “American Rifle Association” haya promovida esta ley, aprobada en 2005. Tampoco asombra que desde entonces los homicidios justificados han aumentado de un promedio anual de 13.2 entre 2001 y 2005, a un promedio de 42 al año entre 2006 y 2012. Si tantas personas no portaran armas, habría menos tragedias como ésta. Es más, Trayvon Martin aún viviría si Zimmerman no hubiera tenido consigo una pistola; y si no hubiera sabido –como sabía—que la ley podía justificarlo si alegaba que había disparado en defensa propia.

Posiblemente nunca conoceremos la verdad de lo que sucedió aquella fatídica noche. Y sin duda nada le devolverá la vida al adolescente que salió a comprar caramelos y un refresco a un 7-11 y regresaba a su casa a ver un juego de fútbol. Este caso, controversial sin duda, debería servir para que todos reflexionáramos sobre nuestros prejuicios individuales y colectivos, y cómo nuestras actitudes afectan la vida de otros seres humanos. Ojalá valga asimismo para que los que estamos a favor del control de la tenencia de armas, y en contra de la ley “Stand Your Ground” de la Florida y otras similares en diversos estados, luchemos hasta que se lograran cambios reales. Tal vez entonces la muerte de Trayvon Martin no haya sido en vano.

Anuncios

Acerca de uvadearagon

escritora cubana
Esta entrada fue publicada en Control de armas, Política en Estados Unidos, Vida en Estados Unidos, Violencia. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a El legado de Trayvon Martin

  1. Es como dices una entrada polémica. Yo al principio pensaba que era culpable pero luego me di cuenta que hubo mucha manipulación de la prensa.
    Como quiera que sea, tú misma afirmas que no habrías podido ser jurado porque estás parcializada.

  2. Rafael dijo:

    Estimada Uva,
    Muy clarividente y esclarecedor tu comentario.
    No me resisto a verter mis propias impresiones, siempre aceptaré que mi opinión sea cercenada, pero conste que la hago desde mi capacidad de razonar este equivocada o no.
    En primer lugar creo que es un homicidio con dolo (diría que casi asesinato ¿por qué sale ese tipo con un arma de fuego de su casa?).
    Ahora bien: el tal Zimmerman, por muy ZImmerman y Georges que se llame, no deja de ser un hispano con aspiraciones no ya a policía bruto y generalmente inculto, sino a ser más blanco que los blancos.
    Y aquí viene la discusión.
    Para mí, hispano no es ninguna raza, a lo sumo una cultura, y aun lo digo con reticencia. Hay hispanos blancos, negros, mestizos, etc. Por ejemplo, a la mayoría de los españoles les molesta ser llamados hispanos como una raza, pues no lo es. Conozco gente (y no poca) que se resiste ir a USA porque le obligan a poner raza hispana en vez de raza blanca. Si eres italiano o francés (de color de piel y aspectos muy parecidos) son considerados blancos, ¿?
    Pero voy al grano, yo creo que el tal Zimmerman tiene complejo de inferioridad (he visto su aspecto físico, desde luego no es Paul Newman, y tampoco su piel resulta envidiable), y el tipo ha querido demostrar “que para blanco él”, ha ido de wasp cuando no lo es, que debe de ser su sueño dorado étnico.
    Otra cosa es el jurado, la verdad es que deja mucho que desear. ¿Qué habría ocurrido si un negro sale de su casa y le da dos tiros a un blanco 50 libras menos pesado, de 17 años, porque siente miedo? ¿Inyección letal? ¿Árbol del ahorcado? ¿Volverían a matar al ruiseñor?
    Estados Unidos no es un país que se distinga por la igualdad ante las leyes. Estamos harto de comprobarlo. ¿Por qué razón cuando tienen a un detenido en el suelo, esposado o herido, se dedican a darle mamporrazos o patadas hasta la saciedad? Para ser policía de estos hay que tener cierta vocación. Para ser tan estúpido y mala gente y necio como Georges Zimmerman, también.
    Ese tipo ha quedado marcado para toda la vida. Su víctima, por desgracia, ya no tiene vida ni nada para ser marcado.

    Saludos desde Madrid

    Rafael

  3. Armando R Carvallo dijo:

    De acuerdo con todos: las leyes que permiten eso son absurdas, y la famosa 2da Enmienda hay que modificarla. Hay otras cosas que creo influyeron en el veredicto, pero no voy a entrar en detalles, pero sí creo que debe servir de lección a los jóvenes, que por mucho derecho que tengan a ello, no es bueno disfrazarse de sospechoso.

  4. cecilio1942 dijo:

    Gracias por una reflexión tan objetiva y serena. Ojalá los objetivos que plantea se alcancen lo antes posible.

  5. Waldo González López dijo:

    Querida Uva, me gusto el cuento que parcialmente refleja la triste realidad cubana que yo, por fortuna, abandoné, definitivamente, dos años atrás. Cantarán: Se fue para no volver.
    Saludos, Waldo (Ah, compré en Universal, casi en el lamentable cierre de este importante centro cultural tu libro de ensayos que ya leeré, cuando me mude, que en esa terrible pero necesaria gestión estoy ahora. Besos, Waldo

  6. Desde el comienzo pensé que Zimmerman no tenía porque haber tirado a matar (como a veces hace la policía aquí). Luego, ¿por qué la pistola? por qué no se entraron a golpes y más nada? a mi modo de ver, las armas deberían estar prohibidas. Y luego, si hubiera sido al revés, y el negro matara al blanco, que hubiera pasado? seguro que había condena. Vivimos en un siglo XXI muy racista, con mucha discriminación, y no solamente de raza… ¿Cuándo aprenderemos los seres humanos a convivir en paz? Muy buen análisis, Uva. Cariños Tere

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s