El sueño de Cristian García

Cristian Garcia firmando el contrato para jugar fútbol en Malone University

Cristian Garcia firmando el contrato para jugar fútbol en Malone University


Cristian Garcìa (con casco rojo en la mano) cuando comenzó a jugar football en 2004 Cristian Garcìa (con casco rojo en la mano) cuando comenzó a jugar football en 2004

Diario Las Americas
Publicado el 02-13-2013

José Martí nos enseñó que los niños son la esperanza del mundo. Y aunque hay muchos temas de interés nacional e internacional que pudiera comentar, hoy quisiera contar la historia de mi nieto Cristian García.

Hace siete años, una noche que lo llevé con a su hermano Nick a una exhibición de pintura de Ileana Govantes en el Colegio de Belén, me comentó por el camino que siempre había querido ir a esa escuela. Le pregunté si tenía amigos en Belén. Me contestó que ninguno, pero que sabía que si lograba estudiar allí, podría aspirar a ir en una buena universidad. Estaba entonces en quinto grado.

A Cristian le gustaba el fútbol y un año antes había comenzado a jugar en la liga del parque Tamiami. Mucho tiempo después me contó que cuando empezó su entrenamiento, el “coach” les dijo al gran grupo: “Con suerte dos o tres de ustedes jugarán en “High School”, y con mucha suerte uno lo hará en “college”. Para sus adentros aquel muchacho de nueve años se dijo a sí mismo: “Ése voy a hacer yo.”

Los habría más ágiles o con más condiciones, pero ninguno tan disciplinado. Nunca faltaba a práctica. Si no lo podían llevar sus padres por alguna razón, buscaba quien lo hiciera. Seguía todas las indicaciones. Nunca se cansaba. Nunca ponía mala cara si le llamaban la atención. Nunca se daba por vencido.

Pasaron dos años, y en agosto del 2008 Cristian y Nikulas comenzaron por fin a estudiar en el colegio jesuita el octavo y sexto grado respectivamente. Cristian logró entrar al equipo de fútbol. Al igual que cuando era menor, se distinguió por su disciplina y callado tesón. La semana pasada, en National Signing Day, fue uno de los seis estudiantes de Belén que firmó un contrato para jugar fútbol en college.

Si Dios quiere, en julio se marchará para Malone University, en Canton, Ohio, donde le han ofrecido una beca de cuatro años. Además de jugar fútbol, espera estudiar administración de empresas y derecho después.

Escribo esto por el orgullo que siento como abuela, pero también porque la historia de mi nieto es un ejemplo en muchos sentidos.

Hay que reconocer que es una suerte saber trazarse desde temprana edad un proyecto en la vida. Yo también tuve esa fortuna, porque desde muy pequeña quería ser escritora y pese a muchas circunstancias que conspiraron en mi contra – como verme forzada a vivir en un país con otro idioma y otra cultura –, nada me hizo renunciar a mi vocación.

Por muchas aspiraciones que tenga un niño, necesita ayuda para alcanzar sus metas. Cristian y todos en la familia sentimos una inmensa gratitud a Belén Jesuit Preparatory School, sacerdotes, maestros, “coachs” , consejeros, administradores y compañeros sin quienes hubiera sido imposible que mi nieto lograra su objetivo. De más está decir que ha recibido asimismo una educación de primera, tanto en el orden intelectual como espiritual.

Debo añadir que jugar deportes no es solo saludable para el cuerpo, sino para aprender a trabajar en equipo, obedecer las reglas, aceptar las derrotas con elegancia, disfrutar las victorias con sencillez. Aconsejo a padres y abuelos que insistan en que los jóvenes se involucren en algún deporte, y esta reflexión viene de quien nunca lo ha hecho por problemas desde niña en los pies.

Naturalmente que me preocupan los peligros a que estará expuesto mi nieto. El fútbol es un deporte arriesgado. Me angustio al enterarme de jugadores con lesiones cerebrales, o cuando hay, como ha sucedido con demasiada frecuencia en los últimos años, tiroteos y víctimas inocentes en los recintos universitarios. Pero hijos y nietos crecen. No hay otra alternativa que dejarlos volar del nido y encomendarlos a Dios.

Es raro que una abuela diga esto, pero yo admiro a mi nieto. Con 6 pies, 2 pulgadas y 18 años, Cristian García se distingue sobre todo por su disciplina, valores éticos y modestia. Elogio y respeto que ha tenido un sueño desde los nueve años, y pese a todas las dificultades – y las tuvo por el camino— mantuvo la fortaleza de carácter y el rigor necesario para alcanzarlo.

Por eso no dudo que triunfará en todos sus empeños y, sobretodo, será un hombre de bien. Ya tiene fijado el rumbo. ¡Felicidades, Cristian!

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
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9 respuestas a El sueño de Cristian García

  1. info@albertoromeuphotography.com dijo:

    Felicidades a Cristian,con su perseverancia logro lo que mas deseaba, Felicidades a los Abuelos y Padres,me alegra saber de este tipo de noticias. Alberto Romeu Alberto Romeu Photography Ph: 305.266.3532 http://www.albertoromeuphotography.com

    _____

  2. uvadearagon dijo:

    Gracias, Alberto. A veces no sé si es correcto usar mi columna para estas historias personales, pero he comprobado que les gustan a los lectores porque muchos comparten experiencias y sentimientos similares.

  3. Gracias por compartir tu historia, es inspiración para muchos y nos sirve como padres para comentarle a nuestros hijos como los sueños se pueden lograr con esfuerzo y determinación. Creo que saber desde pequeño que quieres ser y andar el camino para llegar hasta allí pese a todas las dificultades, es de las bendiciones más grandes que podemos recibir en la vida. Admiro mucho a las personas que desde pequeños saben que quieren ser y hacer en su vida y se esforzaron cada día por lograrlo, guiados por el anhelo profundo de ver realizado su sueño. Y también admiro mucho a tu nieto. Muchas felicidades para él y para la familia que lo apoyo en todo este tiempo. Muchas bendiciones para que realice en la vida todo cuanto desea.

  4. Julieta N. Valls dijo:

    Bravo, Uva! Mucho te agradezco este inspirador articulo, por favor continua compartiendo este tipo de historia humana con tus lectores. Cristian merece triunfar por su teson y compromiso y por el ejemplo que tu le has dado. Yo tambien estoy aprendiendo de mis hijos y nietos, quienes despues de todo, son las astillas del palo familar. Con mis mejores deseos de continuados triunfos para tu Cristian. Julieta

  5. Wekayak2 dijo:

    Y felicidades para ti también, por todo lo que has hecho por él! Estoy segura de que tú has sido gran parte de su éxito.

    Bella historia, que salió del alma. : )

  6. Muchas Felicidades Cristian!!! Estoy segura que conseguirás lo que quieras proponerse en la vida. Mis mejores deseos por un brillante futuro.

  7. Martha Pardiño dijo:

    Felicidades a tu nieto Cristian. Indiscutiblemente el colegio Belén es un colegio excelente. Tres de mis siete nietos estudian allí y ya el mayor, Juan Carlos, está en la Universsidad Xavier de Ohio y es un alumno estrella.
    No dudo que Cristian tendrá un futuro brillante. Como decía mi abuela paterna – que era asturiana y divina -, “de algo le viene al galgo ser rabilargo”.
    Muchas felicidades para el nieto y para la abuela.
    Martha Pardiño

  8. Lucia de Aragon Perez dijo:

    Como tia abuela de Cristian tambien me siento muy orgullosa de el y se que continuara “making his family proud” en la universidad.

  9. Armando R. Carvallo dijo:

    No sé cómo fue que este artículo lo había saltado, y sólo ahora es que lo veo. Muchas felicidades a Cristian!

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