Las (in)sospechadas reservas de la economía cubana

Portada del libro

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Diario Las Americas
Publicado el 01-09-2013

Auspiciado por el Social Science Research Council, prestigiosa organización no gubernamental que brinda apoyo a investigadores, y la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, Colombia, un grupo de economistas y profesores cubanos –la mayoría residentes en Cuba– publicaron en marzo pasado un compendio de estudios y artículos bajo el título “Cuba: Hacia una estrategia de desarrollo para los inicios del siglo XXI”. Además de los editores, Mauricio de Miranda Parrondo y Omar Everleny Pérez Villanueva, contribuyeron capítulos al volumen Armando Nova González, Ricardo Torres Pérez, Juan Triana Cordoví y Pavel Vidal Alejandro.

Los autores contaron asimismo con el apoyo de la Fundación Ford y el Norwegian Institute of International Affairs para participar en diversas estancias de investigación en Vietnam, Brasil, Sudáfrica y Noruega, con el propósito de estudiar las reformas económicas y procesos de desarrollo de esos países y analizar cómo podrían aportar al futuro de Cuba.

Lo primero que salta a la vista es la atractiva presentación del libro, por su papel de calidad y su diagramación esmerada, así como por la reproducción de una pintura cubana en la portada y primera página de cada sección. Economía y arte: extraña combinación, que parece enviar a mi modo de ver un claro mensaje sobre los nexos entre nación y desarrollo. Se trata, sobre todo, de una obra que se acerca a Cuba con un lente abarcador, amplio, capaz de despertar el interés de una vasta gama de lectores, más allá de los economistas.

Los autores tienen en común haber nacido y recibido al menos parte de su formación académica en Cuba, donde casi todos aún residen. Mauricio de Miranda es quizás la excepción pues completó su doctorado en la Universidad Complutense de Madrid y vive hace años fuera de la Isla, la cual, sin embargo, visita con cierta frecuencia. Conozco personalmente a cuatro de los seis autores y creo acertar al observar que el grupo reúne a tres generaciones. Lamento que las biografías no incluyan sus fechas de nacimiento porque siempre es bueno poder situar a cualquier intelectual en un marco generacional. Tampoco me agrada que no haya ninguna mujer en el grupo aunque tengo entendido que los editores hicieron esfuerzos por incluir al menos una.

El lenguaje a través del libro es claro, preciso, sin esos barroquismos o cantinfleos que muchas veces, por precaución o miedo, ha permeado la prosa de académicos cubanos. Los textos, en cierta forma, parecen dialogar unos con otros. Abarcan los siguientes temas: “Problemas estructurales de la economía” (Everleny); “Estructura económica y crecimiento. Apuntes sobre políticas de desarrollo productivo en el nuevo contexto de la economía cubana” (Torres); “Las restricciones de divisas en la economía cubana al terminar el 2010: crisis, ajuste y salida paulatina” (Vidal); “La propiedad en la economía cubana. Recientes cambios en la forma de propiedad y su impacto en el sector agrícola cubano” (Nova); “Cuba: la economía del conocimiento y el desarrollo” (Triana); y finalmente, “Los problemas actuales de la economía cubana y las reformas necesarias” (Miranda).

Ninguno de los autores es tímido al criticar respetuosamente los muchos errores que desde hace más de medio siglo ha sufrido la economía cubana. Así, Everleny, que vive en Cuba, abre el libro planteado que los problemas estructurales de le economía cubana fueron incubándose desde antes de los finales de los 80 “por ineficiencias internas, problemas organizativos, errores de política económica, agresiones externas, entre otros elementos.” Y Miranda, residente en Cali, lo cierra afirmando que “la actualización del modelo podría no ser suficiente para lograr un mejoramiento significativo del nivel de vida del pueblo cubano y el inicio de un proceso que conduzca al país a una senda de mayor desarrollo económico y social.”

El mayor aporte de este libro no es, ni mucho menos, el reconocimiento de errores pasados, ni el lúcido y detallado estudio de diversos aspectos de la economía cubana. Su contribución reside en la honesta búsqueda de soluciones con vista a un futuro próximo. Las reservas de Cuba, insospechadas para unos, pero que personalmente he ido (re) conociendo en las últimas décadas, están precisamente en sus recursos humanos, en personas como los autores de este libro, que desde dentro del país, no solo se preocupan, sino se ocupan en trazar las pautas para un futuro mejor.

Adelanto alguna de las recomendaciones, extraídas de las conclusiones a las que llega Mauricio de Miranda en su trabajo: una reforma profunda de los mecanismos del funcionamiento de la economía, con un mercado regulado pero no controlado por el Estado; una reforma del sistema monetario, que ponga fin a la dualidad monetaria y se base en una sola moneda; y un nuevo marco legislativo con normas claras y transparentes para institucionalizar el mercado. Sin duda, éstas y otras sugerencias, implican una reforma mucho más abarcadora que la que se lleva a cabo actualmente.

Imposible en pocas cuartillas resumir el contenido de “Cuba: Hacia una estrategia de desarrollo para los inicios del siglo XX”. Recomiendo su lectura a todos los interesados seriamente en el futuro de Cuba.

Nota: Para conseguir el libro, sugiero escribir al Coordinador del Sello Editorial: Ignacio Murgueitio Restrepo a mignacio@javerianacali.edu.co , o puede descargarse gratis del Internet en http://www.espaciolaical.org/ .

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
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2 respuestas a Las (in)sospechadas reservas de la economía cubana

  1. Clav Rodríguez dijo:

    insospechada existe, sospechada no.

  2. Armando R. Carvallo dijo:

    Muy interesante, pero sin cambiar el sistema radicalmente no creo pueda salir Cuba del atolladero económico en que se encuentra. Lo que ocurrió no fueron errores, fueron disparates, y aunque ellos no lo pueden decir estando dentro de Cuba, estoy seguro que lo saben… ¡no hay arreglo sin cambio total!

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