William Golding: entre el horror y la esperanza

Diario Las Americas Publicado el 09-14-2011

William Golding, autor del Señor de las Moscas, escritor inglès

El escritor inglés William Golding

El 19 de septiembre se cumplirán 100 años del nacimiento del escritor  inglés William Golding, merecedor del Premio Nobel de Literatura en 1983,
conocido principalmente por su novela “El señor de las moscas” (“The Lord of  Flies”, en inglés).  Su padre era maestro, socialista, firme creyente en el  racionalismo científico. Su madre, ama de casa, participó con el ala moderada  de las campañas por el sufragio femenino. Golding matriculó ciencias  naturales en la universidad de Oxford, pero luego optó por estudiar  literatura inglesa.

En 1940, casi recién casado, con 29 años de edad, un libro de poemas
publicado, y un bebé de meses, se alistó en la Marina Real (Royal Navy).
Participa en el hundimiento del acorazado alemán “Bismarck” y en el
desembarco de Normandía. Al finalizar la guerra, regresa a las aulas, la
literatura y la familia. Nace su hija.

Pero la contienda bélica ha dejado huellas en este hombre sensible. En 1953
las editoriales rechazan el manuscrito de su primera novela y cuando por fin
la publican, pasa inadvertida. Sin embargo, “El señor de las moscas” es hoy
un clásico, lectura obligatoria para estudiantes en Inglaterra y Estados
Unidos, que ha sido llevado al cine tres veces, inspirado obras de teatro y
programas de televisión, y opacado el resto de su obra. No es de extrañar. La
breve novela es una alegoría muy bien lograda sobre la lucha entre barbarie y
civilización, maldad y bondad, dictadura y democracia.

Se desarrolla en un espacio cerrado, una isla, a la que han naufragado un
grupo de estudiantes menores de 13 años. Pronto comienza la lucha entre los
mayorcitos por convertirse en el líder del grupo. Se van haciendo alianzas y
enemistadas, y alejados de los frenos de la civilización, los niños se
convierten prácticamente en salvajes, capaces de torturar y matar a otros
niños. Hay personajes inolvidables, como Piggy –gordito, asmático y miope;
vulnerable, pragmático y sensato– que a menudo cita los consejos de su tía,
la única voz femenina en la narración. Se queda en la memoria por igual
Ralph, al principio un muchacho razonable, pero que se deja llevar por su
afán de popularidad, y acaba traicionando a sus amigos. Sin embargo, al
final, cuando los rescatan, es el único que rompe en llanto, consciente de
que el instinto del mal que los ha poseído ha hecho que pierdan para siempre
la inocencia. Durante su estancia en la isla, los niños imaginan a un
monstruo e intentan luchar contra él, pero en realidad la verdadera fiera la
llevaban dentro. El lector se pregunta si el mundo en guerra al que
regresarán los niños es producto de ideologías y sistemas políticos, o de la
maldad propia del ser humano.

Cuando Golding recibió el Premio Nobel el 7 de diciembre de 1983, expresó que
“necesitamos más humanidad, más compasión, más amor.” E intentó dar   respuesta  a la interrogación que plantea su novela y gran parte de su obra: “Hay
algunos que esperan que el sistema político produzca estas cosas (humanidad,
compasión, amor); y otros esperan que el amor produzca el sistema. Mi propia
fe es que la verdad del futuro yace entre las dos (,..)”

En otra ocasión declaró «Creo que el bien vencerá finalmente al mal. No sé
cómo, pero tengo fe en su victoria. (…) No soy ni un teólogo ni un
filósofo, sólo un narrador de historias. (…)Esto significa que soy por
naturaleza un optimista y por convicción intelectual un pesimista,
supongo».

Cuando murió en 1993 dejó una copiosa obra: una docena de novelas, obras de
teatros, ensayos, artículos, diarios. Además del Premio Nobel, mereció muchos
honores, como el Premio Booker en 1980. En 1988 fue nombrado “Sir”, caballero
de la Orden del Imperio Británico por la Reina Isabel II. El antiguo maestro
cuyo primer manuscrito fue rechazado por varios editoriales, alcanzó gran
reconocimiento. Quizás ninguno mayor que su primera novela sea lectura
requerida para miles y miles de jóvenes, pues los planteamientos de Golding
en el “Señor de las moscas” y muchas de sus otras obras tienen aterradora
vigencia. Nos colocan de bruces ante la violencia inherente al ser humano, la
lucha entre la sensatez cívica y la guerra, sin ofrecer respuestas fáciles,
sino enseñándonos al desnudo la ambigüedad y fragilidad de nuestra
civilización occidental.

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Acerca de uvadearagon

escritora cubana
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3 respuestas a William Golding: entre el horror y la esperanza

  1. teresa dijo:

    Gracias, Uvita, excelente! lo llevo a FB.

  2. Armando R. Carvallo dijo:

    Muy bueno, Uva. No he leído el “El Señor de las Moscas”, pero sí he visto 3 veces el film inglés de 1963, dirigida por Peter Brook. Si ves mi Información en el perfil de Facebook, verás que es uno de los 5 films que más me han gustado. Mi opinión es que “El Señor de las Moscas’ no es otra cosa que una reproducción del inicio de la humanidad, y que no podría haber sido de otra manera. La violencia innata de los hombres, su crueldad, y el surgimiento de la religión se exponen magistralmente, demostrando que la bondad, fraternidad, igualdad, libertad, y todas las condiciones positivas a que aspiramos hay que enseñarlas… no hay otro camino. Magnífico tema que has traído. Gracias…

  3. María Ayub dijo:

    Esa fué una novela sobre el tema existencialista que abarca nuestra humanidad, sensible a todo lo que nos hace sentir y ser como somos en este plano terrenal. Muy interesante.

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