La herencia de mi padre

Mi padre, Ernesto R. de Aragón, rodeado de sus alumnos

Mi padre, Ernesto R. de Aragón, rodeado de sus alumnos

Desde por la mañana, hoy Día del Médico, no hago más que pensar en mi padre, el Dr. Ernesto R. de Aragón y del Pozo. Murió cuando tenía yo nueve años y es increíble que en tan corto tiempo que lo tuve a mi lado, me haya dejado una herencia tan grande que crece con el tiempo.

Durante mi infancia habanera, en esta fecha la casa se llenaba de regalos, felicitaciones, visitas. Cirujano, ginecólogo y obstetra –aunque ya en sus últimos años no hacía partos– sus pacientes eran, naturalmente, mujeres. Le traían o enviaban un número desmedido de pomos de colonia Guerlain y plumas Parker, al punto que tenía una gaveta llena, que servían a menudo para hacer regalos a familiares, amigos y maestros. También recibía yugos, corbatas y, lo que más me llamaba la atención, telegramas.

Año tras año mi padre agradecía estas atenciones con la mayor cortesía pero pienso ahora que no le conmovían demasiado estos presentes de ritual. Sin embargo, no había un 3 de diciembre que no fueran a su oficina o a casa alguna mujer pobre, de las que había atendido en el Calixto García – el hospital público de La Habana donde siempre trabajó gratis –. Venía con un dulce casero, un pañuelo bordado a mano. En una ocasión, le trajeron unos pollos vivos. A menudo las mujeres llegaban acompañadas por sus niños pequeños o adolescentes, y agradecían una y otra vez “el milagro” de haberles dado vida gracias a mi padre, quien tuvo dos incesantes caballos de batalla en su carrera médica: combatir la mortalidad infantil y la infertilidad. Estas muestras de gratitud le significaban mucho y siempre se empeñaba en que conociéramos a estas mujeres humildes y agradecidas.

Los tratamientos eran muy distintos que en el presente, pero él iba a cuánto congreso se ofreciera y leía las revistas médicas más importantes – tenía un inglés impecable pues había vivido en Estados Unidos de niño cuando sus padres se exiliaron durante la Guerra del 95–, para mantenerse al día en su especialidad y ofrecerle a sus pacientes lo mejor de la ciencia de entonces.

Ni mis hermanas ni yo estudiamos medicina, pero con su ejemplo nos inculcó valiosas lecciones: una genuina voluntad de servicio, la búsqueda de la excelencia, la puntualidad, el afán de compartir con otros los conocimientos adquiridos y un inquebrantable sentido de justicia social.

Murió joven – a los 61 años – cuando sus tres hijas menores éramos niñas. Trató de dejarnos asegurados el futuro, con una casa, seguros de vida, pensiones. Apenas cinco años después de su muerte, todo eso lo perdimos. Pero nadie pudo jamás arrebatarme esa herencia tanto más valiosa: el sentido ético de la profesión y la vida, una buena educación, y los bellos recuerdos de esa infancia de juegos de pelota, playas y cariño.

Gracias, Padre, y feliz Día del Médico.

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¿Retroceso?

Publicado en El Nuevo Herald 12-3-2014

Repasemos algunos hechos históricos.

Hace más de un siglo el presidente Theodore Roosvelt (1901-1909) formuló una política doméstica fundamentada en tres ideas básicas: la conservación de los recursos naturales, el control de las corporaciones y la protección del consumidor. “The Square Deal” tenía como objetivo beneficiar a la clase media, disminuir la plutocracia y los monopolios dañinos, y al mismo tiempo proteger los negocios legítimos de las demandas excesivas de ciertas uniones sindicales. El Presidente creía firmemente que la gestión de los gobernantes debería servir para aliviar los males sociales, entre ellos el racismo. Fue el primero en invitar a un prominente líder afroamericano, Booker T. Washington, que había nacido esclavo, a cenar en la Casa Blanca.

El Presidente Thedore Roosvelt fue el primero en invitar a un líder afroamericano, Booker T. Washington, a una cena en la Casa Blanca en 1901

El Presidente Thedore Roosvelt fue el primero en invitar a un líder afroamericano, Booker T. Washington, a una cena en la Casa Blanca en 1901

El presidente William Taft (1909-1913) vetó una ley del Congreso que requería a los inmigrantes pasar una prueba de alfabetización, lo cual hubiera limitado la entrada al país de trabajadores que el mercado laboral necesitaba.

Al pronunciar su ya famoso “discurso de Birmingham” el 26 de octubre de 1921, Warren C. Harding (1921-1923) fue el primer presidente estadounidense que defendió públicamente los derechos civiles de los afroamericanos y sus aspiraciones de alcanzar igualdad política, educacional y económica. Entendía la discriminación racial como un problema nacional.

El discurso del Presidente Harding en 1921 pidiendo igualdad de derechos politicos para los afroamericanos fue muy controversial

El discurso del Presidente Harding en 1921 pidiendo igualdad de derechos politicos para los afroamericanos fue muy controversial

Menos de tres años después, el 2 de junio de 1924, el presidente Calvin Coolidge (1923-1929) firmó el Indian Citizenship Act, que otorgaba la ciudadanía a todos los indios americanos y les permitía mantener sus tierras y su cultura. Coolidge se pronunció repetidamente en contra del “odioso crimen” del linchamiento de afroamericanos. Fue asimismo un defensor de los católicos, entonces un grupo minoritario.

La primera dama Lou Hoover desafió las convenciones sociales de su época al invitar a la esposa de Oscar De Priest, entonces el único congresista afroamericano, a tomar el té en la Casa Blanca. El presidente Herbert B. Hoover (1929-1933), un cuáquero que deseaba la asimilación de todas las razas en la cultura blanca, sin duda estuvo de acuerdo.

A pesar de la amable crónica social, la invitación de  la Primera Dama a la Casa Blanca a la esposa del primer congresista negro,  creó un gran revuelo

A pesar de la amable crónica social, la invitación de la Primera Dama a la Casa Blanca a la esposa del primer congresista negro, creó un gran revuelo


Desde su discurso inaugural hasta el último día de su presidencia, Dwight Eisenhower, el popular general que dirigió al país de 1953 a 1961, se empeñó en que no hubiera en Estados Unidos ciudadanos de segunda categoría. Cuando mandó a la guardia nacional a proteger a los nueve estudiantes negros que comenzaron a estudiar en Little Rock Central High School en Arkansas, de acuerdo con los mandatos de las cortes para terminar la segregación racial en las escuelas, Martin Luther King, Jr. se lo agradeció en una carta.

El Presidente Eisenhower envió en 1957 a la guardia nacional a Little Rock, Arkansas, para proteger a los estudiantes negros

El Presidente Eisenhower envió en 1957 a la guardia nacional a Little Rock, Arkansas, para proteger a los estudiantes negros

En 1986 el presidente Ronald Reagan (1981-1989) concedió amnistía a 3 millones de inmigrantes ilegales. En 1990 el presidente George H. W. Bush (1989-1990) hizo lo mismo con 1.5 millones. En ambos casos, emplearon órdenes ejecutivas ya que el Congreso no se había puesto de acuerdo sobre una Ley de Inmigración.

El Presidente Reagain el 6 de noviembre de 1986 firmando el decreto con el  que concedió amnistía a tres millones de inmigrantes

El Presidente Reagain el 6 de noviembre de 1986 firmando el decreto con el que concedió amnistía a tres millones de inmigrantes


El presidente Bush padre cuenta entre sus logros la aprobación en 1990 del Americans with Disabilities Act, ley que prohíbe la discriminación de las personas minusválidas tanto en los empleos como en lugares y transportes públicos.

Los presidentes antes mencionados fueron todos republicanos. Surge una pregunta inevitable. En los temas sociales, de inmigración y derechos civiles, ¿está el partido republicano de hoy siendo fiel a sus antecesores?

Este artículo también puede leerse en http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article4232615.html

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Bleeding Wound/Sangra por la herida de Mirta Yañez

El pasado 20 de noviembre tuve el privilegio de participar en la librería The Bookstore at the Grove en la presentación de Bleeding Wound/Sangra por la herida, la edición bilingüe de la novela de mi amiga la escritora Mirta Yañez que acaba de sacar a la luz Cubanabooks. En esta caso la editora Sara E. Copper fue también la traductora.

Portada de Bleeding Wpund/Sangra por la herida de Mirta Yañez

Portada de Bleeding Wpund/Sangra por la herida de Mirta Yañez

No pude dejar de mencionar mi agradeciimiento a Mirta, que se me presentó en mi oficina en el Instituto de Investigaciones Cubanas (CRI) en FIU en 1995 y me pidió un cuento para una antología de narradoras cubanas. Fue así como “No puedo más” se incluyó — no sin que ella tuviera que dar la batalla — en´”Estatuas de sal” en 1996. Fue el primer texto mío publicado en Cuba desde que me fui en 1959. Tampoco olvido que en mi primer viaje a la Isla me esperaba en el hotel una notica de Mirta, que conservo, diciéndome: “Bienvenida a tu tierra”.

Aparte de la gratitud que siento por estos y otros gestos, admiro a Mirta por su integridad, su talento creador, su sentido de justicia. Sobre su novela, además de elogiar merecidamente la traducción de Cooper, leí el texto continuación, escrito cuando en 2010 me preguntaron sobre el libro que más me había impresionado ese año.

Nancy Alonso, Sara E. Cooper, Mirta Yañez y Uva de Aragón, Noviembre 2014

Nancy Alonso, Sara E. Cooper, Mirta Yañez y Uva de Aragón, Noviembre 2014


“Una de las lecturas que más hondo ha calado en mí este año es “Sangra por la herida” de Mirta Yáñez (La Habana, Ediciones Unión y Ed. Letras Cubanas, 2010), una novela difícil de clasificar. Al coro creado por la multiplicidad de voces se suma el bullicio de hordas marginales que parecen haberse apropiado de lo cotidiano. La prosa intercala la intertextualidad y la cita culta, con el lenguaje y el ambiente popular. Los distintos barrios citadinos – Alamar, El Vedado—adquieren personalidad propia y se convierten en parte de la coral, cuya voz cantante más silenciosa y poderosa es la muerte. El humor no basta para sanar la herida sangrante. Hay perros que aúllan en la noche de apagones, una mujer descuartizada, pollos entregados a la población para aliviar el hambre, enfermas terminales de cáncer y una loca en un parque, agorera de los peores desastres y la muerte paulatina de La Habana. La memoria se comporta rebelde, y permite indócil que se cuelen recuerdos de los que se han ido, o de los que quedaron, (da lo mismo) o de un pasado o un paseo (también da igual) que siempre, como a Manrique, nos parece mejor. En una taza de porcelana rota cabe todo el esplendor que fue, y en cualquier rinconcito del mundo la agridulce melancolía de un desterrado por lo que pudo haber sido. En cierta forma, se trata de una novela generacional, en la que “la beca de F y Tercera” parece clave, pero estas páginas escritas desde La Habana, sobre La Habana y sus habitantes, contienen un hálito que transciende lo local y lo nacional, para convertirse en la angustia existencial de cualquier ser humano que sabe que se responde a todas las preguntas con los hechos de
la vida, y esa vida se ha hecho una llaga que sangra por todos los costados. ¿Habrá salvación? “

Hoy pienso que la salvación está en esos puentes que tanto nuestra editora como Mirta, otras colegas y yo estamos empeñadas en construir para que transiten sobre ellos libremente los afectos y proyectos de futuro.

Más información sobre el libro en http://www.csuchico.edu/cubanabooks/TITLES/bleeding_wound.html. También puede comprarse en Amazon.

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Lo que el viento se llevó

Publicado en El Nuevo Herald 11-19-2014

Le demoró una década escribirla, y fue la única novela de Margaret Mitchell. Desde su publicación en junio de 1936, esta historia de amores y desamores en medio de la Guerra Civil de Estados Unidos, narrada con el punto de vista de los dueños de plantaciones sureñas, causó furor entre los lectores. En 1937 se convirtió en uno de los libros más vendidos, y la autora ganó el prestigioso premio Pulitzer. Dos años después el volumen de más de 1000 páginas llegaba a las pantallas en una película de cuatro horas, que desde entonces comenzó a formar parte del imaginario nacional.

Hace 75 años que se estrenó "Lo que el viento se llevó", la adaptacíón al cine de la novela de Margaret Mitchell

Hace 75 años que se estrenó “Lo que el viento se llevó”, la adaptacíón al cine de la novela de Margaret Mitchell

A tres cuartos de siglo de su estreno en 1939, Lo que el viento se llevó sigue cautivando a los amantes del cine de distintas generaciones. Contribuye a ello sin duda las inolvidables interpretaciones de Vivian Leigh como Scarlet O’Hara, la Southern belle caprichosa, manipuladora, capaz de desafiar las convenciones sociales y raros momentos de debilidad; Clark Gables, como Rhett Butler, apasionado, viril, peligroso y noble; Leslie Howard como Ashley Wilkes, teóricamente el esposo perfecto para una dama sureña, pero en realidad débil, castrado; y Olivia de Havilland como Melanie Hamilton, su esposa, de una inocencia y espíritu de sacrificio próximo a la estupidez.

La visión de la esclavitud se idealiza, mostrando sólo el lado amable de algunas familias con sus sirvientes domésticos. Sin embargo, el filme fue causa de orgullo para algunos afroamericanos pues llevó a Hattie McDaniel, que interpretaba el papel de Mammy, a ser la primera de su raza en ganar un Oscar. Irónicamente, no se le permitió asistir al estreno de la película en Atlanta, aunque pudo hacerlo poco después a la premiere en Hollywood.

¿Qué vigencia tiene en la actualidad Lo que el viento se llevó? En el siglo XX el mundo también experimentó cambios tan drásticos como los que tuvieron lugar en Estados Unidos con la Guerra Civil. De la Revolución de Octubre en 1917 a la caída del muro de Berlín en 1989, pasando por las dos guerras mundiales, Europa murió y renació más de una vez. Otros continentes, incluyendo “nuestra América”, han sufrido asimismo profundas conmociones. Incluso los avances en tecnología, una de las transformaciones más notables de esta centuria, acarrean inevitablemente el fin de un modo determinado de vida.

Lo que el viento se llevó es, en definitiva, el canto de cisne de una era, de un estilo de vida, con algunos encantos y muchos abusos. Claro, nunca faltarán nostálgicos incurables que quieran recordarla a su manera.

"Lo que el viento se llevó" es el canto de cisne de una era

“Lo que el viento se llevó” es el canto de cisne de una era

Para exiliados e inmigrantes –y quizás para todos los de la tercera edad–, siempre permanece en el recuerdo un pasado que idealizar o evocar con justificado dolor. Tal vez por todo lo que tienen de desgarramiento y esperanza los giros súbitos de la historia y la existencia humana, la novela de Margaret Mitchell y su filme persisten en nuestra memoria colectiva como un recuerdo agridulce de lo que ya se ha ido. O acaso como aviso profético de lo que quizás pronto se llevará el viento.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article3986290.html#storylink=cpy

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Mis actividades en la Feria del Libro de Miami

Comienza una semana llena de muchas y maravillosas actividades literarias. Voy a participar en tres, y deseo que consideren asistir a alguna de ellas. Quisiera en especial que invitaran a la presentación de The Memory of Silence a cubanoamericanos que prefieren leer en inglés pues creo que la novela les hará comprender mejor la historia de sus padres y abuelos. La edición es bilingüe. Inviten también a sus amigos americanos. Los que no estén en Miami pueden mandárselos a sus amigos o comprar las novelas en http://www.csuchico.edu/cubanabooks/ Cubanabooks también tendrá un quiosco en la feria donde estaré a menudo firmando libros con otras autoras de la editorial.

Recordando a Gastón Baquero

Monday, Nov. 17, 7:00 p.m., Koubek Theater (2705 SW 3rd Street; Miami, FL 33135)
Velada literaria en homenaje al poeta cubano Gastón Baquero (1914-1997) celebrando del centenario de su nacimiento. Participan los escritores Uva de Aragón, Carlos Espinosa Domínguez, Rita Geada y Orlando Rossardi
Más información: http://www.miamibookfair.com/events/recordando_a__gaston_baquero.aspx

Gastón Baquero, Madrid, 1991

Gastón Baquero, Madrid, 1991

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Cecilia M. Fernandez on Leaving Little Havana and Uva de Aragón with translator Dr. Jeffrey Barnett on The Memory of Silence
Sunday, Nov. 23, 11:00 a.m., Room 7106 (Building 7, 1st Floor)

Memoria del Silencio is now out in its first English translation, The Memory of Silence. The pain of separation, misunderstandings, injuries, nostalgia for a common childhood, confrontations and reunions, emerge in this novel about a family split by the Revolution of 1959. Many will find in these pages remembrances of their own lives and the families and friends who left … or stayed on the island. A metaphor of a nation and its Diaspora, The Memory of Silence transcends the Cuban reality, and becomes story of universal breadth, a semblance of modern times, marked by migration and displacement of peoples.

La cubierta de The Memory of Silence/Memoria del silencio

La cubierta de The Memory of Silence/Memoria del silencio

Jeffrey C. Barnett

Jeffrey C. Barnett is Professor of Romance Languages and serves as the Latin American and Caribbean Studies Program Head at Washington and Lee University. His articles on Spanish-American narrative and comparative literary studies have appeared in journals in Spain, Latin America, and the U.S. He has translated a diverse selection of Latin American authors, ranging from the short stories of Carlos Fuentes to the epic poetry of Martín del Barco Centenera. Uva de Aragón’s The Memory of Silence marks his first book length translation.

Jeffrey C. Barnett, traductor the my novella "Memoria del silencio"

Jeffrey C. Barnett, traductor the my novella “Memoria del silencio”


Más información; http://www.miamibookfair.com/events/cecilia_m._fernandez_on_emleaving_little.aspx
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PRESENTACION de The Bleeding Wound/Sangra por la herida de la escritora cubana Mirta Yáñez, una excelente novela para ayudar a entender la desgarradora actualidad cubana desde las entrañas mismas de La Habana

Jueves 20 de noviembre de 2014, 6:30 p.m.

Presentadoras: Sara Cooper, Uva de Aragón y Nancy Alonso

La escritora cubana Mirta Yañez

La escritora cubana Mirta Yañez

The Bookstore in the Grove
3390 Mary St., Suite 166, Coconut Grove, FL 33133 305/443-2855

Presentación y venta de otros libros de CUBANABOOKS http://www.csuchico.edu/cubanabooks/

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Predicciones arriesgadas

Publicado en l Nuevo Herald 11-5-2014

Varias personas hacen fila en un centro de votación en las elecciones de este martes en Miami. Foto: Lynne Sladky

Varias personas hacen fila en un centro de votación en las elecciones de este martes en Miami. Foto: Lynne Sladky

Cuando este artículo se publique ya se habrán confirmado los resultados de la mayoría de las contiendas electorales. Lo más probable es que los republicanos hayan alcanzado más victorias que los demócratas. Por lo general, en las elecciones parciales, especialmente del 6to año, las pérdidas mayores las sostiene el partido que controla el ejecutivo. Es el efecto del desgaste inevitable que sufre los presidentes, pues ninguno puede cumplir todas sus promesas.
Este año hay más. Los estadounidenses están desencantados con ambos partidos. Al final de sus respectivas administraciones los dos últimos presidentes –George W. Bush y Barack Obama—han tenido un porcentaje muy bajo de popularidad.

Pero el disgusto de los ciudadanos es más profundo.

Están descontentos con las ramas legislativa y judicial. También con el sector empresarial. La economía no prospera lo suficiente como para inspirar confianza en el futuro. Los peligros acechan por todas partes. No podemos ganar la guerra contra el terrorismo o responder con prontitud ante un desastre natural ya sea el huracán Katrina o una epidemia como la del ébola. La mayoría piensa que el país anda mal. En cierta forma, no les falta razón.

¿Cuál es el origen de la crisis actual? A mi modo de ver, Estados Unidos siempre ha mirado hacia el futuro; pero en el silgo XXI el futuro se le ha adelantado sin que el país – y especialmente la política – pudiera alcanzarlo. Quizás ni siquiera sepamos formular las preguntas. Persiste, sin embargo, una intuición colectiva de que hacen falta cambios y que ninguno de los dos últimos presidentes ni los partidos tradicionales han logrado elaborar una política exterior o interna que ofrezca soluciones a los problemas de un mundo globalizado y tecnológico.
Hacer predicciones electorales es casi siempre arriesgado, pero me atrevo a vaticinar que las ganancias que obtengan en estas elecciones los republicanos se esfumarán en 2016. Si alcanzan la mayoría en ambas cámaras y no logran en dos años satisfacer las expectativas de los votantes, el péndulo se inclinará de nuevo a favor de los demócratas. Quizás, sin embargo, las respuestas no estén en los cambios partidistas, sino en algo más trascendental. ¿No es hora ya de que tengamos una mujer presidente? O ocaso, ¿hace falta un primer mandatario de la generación del
milenio?

Estas preguntas delatan que estoy pensando en que se trata de una crisis de liderazgo, una falta de hombres y mujeres capaces, cuando es mucho más que eso. Las instituciones están obligadas a modernizarse sin permitir por ello que el país pierda su esencia como un estado de derecho ni la alternancia en el poder de representantes de intereses diversos. No es tarea fácil.
Pese a todo, en más de 200 años Estados Unidos ha enfrentado graves crisis sin que se haya alterado ni un latido en el corazón de la democracia. Afortunadamente, no será distinto ahora. Demorará tal vez, pero el país alcanzará el ritmo del futuro que ya ha llegado.

Este artículo también puede leerse en http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article3556236.html

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“La Virgen de la Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano”

Publicado en El Nuevo Herald 10-22-2014

Emilio Cueto salió de Cuba en 1961 a los 17 años. Tras innumerables gestiones, logró regresar a ver a su mamá en 1977, y cada vez que le fue posible. Por el camino, con noble curiosidad, generosidad cristiana y ojos de descubridor que todo lo miran con asombro, encontró o reencontró, la Cuba perdurable, que trasciende huracanes y caudillos. La esencia de esa Cuba está en todo lo que hace, y en especial en su libro recién publicado “La Virgen de la Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano.”

Emilio Cueto posa con su libro "La Virgen de Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano" en una calle de La Habana

Emilio Cueto posa con su libro “La Virgen de Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano” en una calle de La Habana

Basta tomarlo en las manos, ojearlo, ver la calidad del papel, la limpieza del diseño, la abundancia y riqueza de las ilustraciones, la calidad de las fotografías de Julio Larramendi para darnos cuenta que se trata de una “verdadera joya editorial”, como afirma Monseñor Dionisio García Ibáñez en el prólogo. Las primeras páginas están dedicadas a contar la llegada de la Virgen a las costas de Cuba y su trayectoria, a veces lenta, para adentrarse en el corazón y la cultura del cubano. No es hasta finales el siglo XIX, que la Virgen acompaña a los mambises a la guerra, que crece la devoción por “Cachita”, y ya con la fundación de la República, su imagen comienza a afianzarse definitivamente como uno de nuestros símbolos patrios.

El volumen contiene una extensa documentación de la figura de la Virgen de la Caridad en las artes plásticas – esculturas, dibujos, pinturas, grabados, estampitas, medallas, cerámicas, vitrales, textiles, fotografías, e incluso tatuajes, caricaturas, comics y novelas gráficas; nuestras letras – poesía, narrativa, teatro; y nuestra música – del teatro lírico al son, pasando por la música religiosa y los himnos. Hay capítulos sobre la Virgen en la radio, la televisión y el cine, y sus manifestaciones en la danza. Todo va acompañado de abundantes ilustraciones y detalladas bibliografías, porque el rigor es otra de las cualidades que hacen tan valiosa las obras de Emilio Cueto

Una de las muchas imágenes de la Virgen de la Caridad

Una de las muchas imágenes de la Virgen de la Caridad

En “Coda: la Virgen Peregrina”, el autor da cuenta de la presencia de la Virgen de la Caridad en distintos lugares del mundo y cómo y por qué llegó a los 31 países y 250 ciudades donde logró encontrarla. Atribuye en gran medida la profusión de imágenes de la Caridad en la segunda mitad del siglo XX, especialmente en Estados Unidos, a la diáspora cubana, puesto que la Virgen ha desempeñado un papel aglutinador para los exiliados. El ejemplo más importante es el de la Ermita de la Caridad aquí en Miami.

Imagen de la Virgen de la Caridad en la Ermita de Miami

Imagen de la Virgen de la Caridad en la Ermita de Miami

Más allá de sus muchos otros méritos, se trata de libro escrito por un cubano exiliado, publicado en la Isla por el arzobispado de Santiago de Cuba, que reúne las manifestaciones culturales en torno a la Virgen de la Caridad, de los cubanos en todas las orillas. No puede pasar inadvertido que se presentó en el espacio de unas semanas a salón lleno en El Cobre, Oriente, en la Biblioteca Nacional de La Habana y en la Universidad de Miami. Emilio Cuento con este libro nos tiende un puente entre la diáspora y la Isla que viene con una brisa refrescaste de Malecón y
futuro.

Santuario del Cobre, donde primero se present el libro

Santuario del Cobre, donde primero se present el libro

Este artículo también puede leers en http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/opinion-sobre-cuba/article3197783.html

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