Caracas, hoy

Publicado en Diario Las Américas 4-16-2014

Estuve en Caracas del 31 de marzo al 7 de abril, con motivo de la puesta en escena de la pieza teatral “Memoria del silencio”, basada en mi novela del mismo nombre. Bajo la dirección de la sensible y dinámica cubana venezolana Virginia Aponte, se presentó en la Universidad Católica Andrés Bello, donde ella lleva a cabo desde hace años una magnífica labor docente. Agradezco inmensamente a Virginia, a los actores –Soraya Siverio, Lucrecia Baldsarre, Unai Amenabar y Carlos Domínguez — y al equipo técnico. el excelente trabajo que hicieron para darles vida a los personajes de la obra, lo cual me emocionó profundamente. Gracias a los foros después de cada función, pude estar en contacto con muchos estudiantes, entre los cientos que abarrotaron el teatro. La obra creó un impacto insospechado. Aparte de la reputación de la directora y su grupo de teatro, y de los méritos que pueda tener la pieza, pienso que se debió al momento en que se presentó.

Lucrecia Baldasarre y Soraya Amenabar en una escena de "Memoria del Silencio"

Lucrecia Baldasarre y Soraya Amenabar en una escena de “Memoria del Silencio”

En una historia cubana de separaciones, recriminaciones, pérdidas, reencuentros, perdón y reconciliación, la audiencia vio reflejado el presente que vive su país y el futuro que desearía evitar. Cada joven que se puso de pie a comentar, contaba luego su propia historia; y muchas veces, incluso a varones, se les quebraba la voz o los ahogaba el llanto. Palpé un estudiantado muy consciente de la encrucijada en que se encuentra Venezuela, muy comprometido con quedarse y luchar por su Patria, incluso cuando los padres estaban fuera. Varios sacaron de sus mochilas y mostraron las camisetas y gorras con que participaban en las manifestaciones. El único consejo que me atreví a darles fue que cuidaran sus vidas, y que mantuvieran siempre el amor a la familia por encima de las diferencias ideológicas.

Los estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) abarrotaron el teatro

Los estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) abarrotaron el teatro

El tráfico en Caracas ha sido siempre difícil, pero en esos días las “guarimbas”, o barricadas improvisadas por los manifestantes para cerrar las calles, provocaban constantemente cambiar de ruta para llegar a cualquier lugar, tras gran número de desvíos. Todos manejan, muchas veces por caminos montañosos, hablando o mirando los mensajes de textos en los teléfonos móviles para enterarse de las condiciones del tráfico. Sin duda, un peligro. Pero no tanto como la delincuencia que afecta a la sociedad. El director artístico del grupo mi contó cómo hace unos años a dos amigos y a él los metieron en un carro y sufrieron lo que llaman “Secuestro Express”. Los tuvieron cinco horas dando vueltas, haciéndoles preguntas y amenazándolos, hasta que la familia de uno de ellos pagó $12,000 y varias joyas. En los días que estuve allí, asesinaron a dos ciclistas, amigos de la chica encargada de la producción de la obra. Cada venezolano tiene una historia de horror que contar, un muerto que ha llorado, un pariente que ha enterrado.

Lagunita Country Club

Lagunita Country Club

Las casas en los barrios pobres que rodean Caracas

Las casas en los barrios pobres que rodean Caracas

Estuve en centros comerciales, restoranes, teatros, barrios de clase alta y media, y en los cerritos. Vi la imponente iglesia del Opus Dei y fui a misa en la modesta iglesita de un barrio pobre. Observé en las calles grafitis de SOS Venezuela, cruces con los nombres de estudiantes muertos, y una serie de camisetas de niños con las palabras del Padre Nuestro colgadas en troncos de árboles. En otra pared inscribieron con insistencia la palabra “Paz”. “Nos están matando. No seas indiferente” leí en un baño. También subí a los cerros, donde encontré letreros de apoyo a Maduro, y un gran dibujo con el rostro del Che Guevara. Sólo vi una referencia a Chávez. Todavía El Universal es un buen periódico que mantiene informada a la población. Se pueden ver episodios de la televisión de Estados Unidos, noticieros de CNN en Español y la BCC de Londres, entre otros.

Las oraciones en camisetas de niños colgadas a los troncos de los árboles

Las oraciones en camisetas de niños colgadas a los troncos de los árboles

La basura

La basura

La ciudad está sucia. La basura se acumula en todas partes. Hay largas colas para tomar un ómnibus o comprar alimentos. Muchos productos escasean o ya no se encuentran. Se notaba un descontento generalizado en la población. Me pareció percibir que incluso muchos chavistas piensan que se ha perdido el rumbo; que el país va mal. También tuve la sensación de que un porcentaje de la población permanecía indiferente. Alguien me contó que el 14 de febrero se llenaron los restoranes por el Día de los Enamorados, y que los clientes estaban molestos porque las manifestaciones no les permitían celebrar tranquilos el día del amor. Sé también de otro caso en que sucedió todo lo contrario: los comensales de un restorán ampararon a jóvenes que huían de la policía, y se quedaron con ellos durante varias horas para protegerlos.

Cada día, la gobernabilidad del país se va debilitando. Son momentos cruciales. Hoy yo también soy venezolana.

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La demoracia como pacto social

EL ESPECTADOR venezolano

Informaciones y críticas sobre artes escénicas y literatura

sábado, abril 05, 2014

La actriz Lucrecia Baldasarre, la autora Uva de Aragón, la actriz Soraya Siverio y la directora Virginia Aponte

La actriz Lucrecia Baldasarre, la autora Uva de Aragón, la actriz Soraya Siverio y la directora Virginia Aponte

La democracia como pacto social

“Mientras más años tengo más creo en la cultura de los compromisos, las urnas, los referendos, el estado de derecho. No creo ni en las balas ni en las botas para resolver los problemas de una nación. Rechazo la violencia. Pero comprendo que la democracia es un pacto social que tienen que cumplir el gobierno y la oposición. Cuando hay abuso de poder, surgen las revoluciones, que por lo general acaban mal…”

Así se expresa la escritora cubana Uva de Aragón, de visita en Caracas para presenciar la versión teatral de su novela Memoria del silencio, estrenada en la UCAB, bajo la egida de Virginia Aponte y con la participación de los actores Soraya Siverio, Lucrecia Baldaser, Unai Amenabar y Carlos Domínguez.

-¿Por qué escribió la novela Memoria del silencio?

-Me era importante ponerme en la piel de una mujer más o menos de mi edad que hubiera vivido en Cuba la vida que yo hubiera podido tener si me hubiera quedado, y al mismo tiempo contar mi propia historia, y que al final los de la Isla y los del exilio se respetaran, perdonaran, reconciliaran. Fue una especie de exorcismo que me ayudo a sanar heridas y a poder viajar a mi país con el corazón abierto. La novela fue muy bien recibida por lectores en la diáspora y los que la pudieron leerla en Cuba. Muchos en ambos lados me han hecho el mismo comentario, que leyeron la mitad como si fuera su autobiografía y la otra mitad le puso un rostro humano a los de la otra orilla, que antes no sospechaban.

-¿Satisfecha del teatro logrado?

-Muy satisfecha. Virginia Aponte ha hecho una dirección impecable y los actores son de primera. Sin olvidar la contribución del equipo de apoyo. La primera función me la pase llorando pues emociona ver a los personajes que uno ha creado cobrar vida en el escenario. Los demás días lo que más me ha impactado ha sido la reacción de los estudiantes y de cómo les llega. Me ha hecho comprender que mi historia de desencuentros y reencuentros entre hermanos trasciende lo cubano. Eso sin duda anima a un escritor a seguir creyendo en el valor de las ideas y las palabras.

– ¿Qué espera ahora?

-En lo personal, ver graduar a mis nietos en la universidad y tal vez llegar a ser bisabuela. Viajar a algunos lugares que no quisiera morirme sin ver. En lo literario, espero con ilusión la edición de la novela Memoria del silencio en inglés, la cual que saldrá en el otoño, y quisiera que la obra de teatro se presentara en Miami, Nueva York y La Habana. Desearía escribir tres o cuatro libros más que tengo aun dentro. Deseo para Cuba, Venezuela y el mundo menos violencia y más paz, conciliación de criterios, justicia social, desarrollo sostenible, tolerancia con el otro. Mi única manera de poder contribuir a ese mundo mejor que sueño es con mi pluma…o, más bien, mi ordenadera.

Familia de escritores

Nació en la Habana el 11 de julio de 1944. Ernesto R. de Aragón, su padre, era médico al igual que el abuelo paterno. Por la rama de la madre, Uva Hernández Cata, es de una familia de escritores y el más distinguido fue el abuelo Alfonso. Su tía materna, Sara, periodista, le puso una pluma y un cuaderno en la mano a los nueve años y le dijo: escribe. Así empezó su vocación literaria. Tenía tres medios hermanos mayores del primer matrimonio de Ernesto. Sus padres tuvieron tres niñas y Uva es la del medio. La primera enseñanza y parte del bachillerato fue en La Habana, en colegios laicos, progresistas, bilingües. Terminó la secundaria en Washington DC. No comenzó hasta los 35 años en la universidad. Terminó un doctorado en literatura hispanoamericana en la Universidad de Miami. Vive en Florida.

Exilio

Su papá murió cuando tenía nueve años y la madre se casó, de nuevo, con Carlos Márquez Sterling, intelectual y político que se opuso a Batista y Castro. Fue muy perseguido por ambos y al triunfo de la Revolución se hizo necesario salir del país. Primero salió su madre con la hermana menor de siete años y Uva que acababa de cumplir 15. Tuvo la dicha de tratar en Cuba a Rómulo Gallegos y Andrés Eloy Blanco, cuando estuvieron exiliados en Cuba alrededor de 1948, Incluso Andrés Eloy le escribió un bellísimo poema a su tía, Palabreo de Sara Cata y la novela de Rómulo, Una brizna de paja en el viento está dedicada a ella y a Raúl Roa, intelectual cubano. Años más tarde su abuela, la tía Sara y otros dos tíos vivieron su exilio en Venezuela y aquí están enterrados. Fue muy difícil su adaptación en Estados Unidos porque creía que regresarían pronto a La Habana. Vivió reducida con sus padres y la hermana pequeña en un apartamento y en el mayor anonimato, sin conocer a nadie. Pasaron muchos apuros. Sus padres no hablaban inglés y tuvo que ayudarlos a resolverlo todo. Pero lo peor fue siempre la separación de la familia. Nunca más con su hermana celebraron juntas unas Navidades con sus padres.

Enfermedad incurable

“He sufrido un profundo desarraigo siempre. Creo que el escritor vive un doble exilio. Es muy difícil hacerse escritor en español en un país en que se habla otro idioma y yo decidí muy joven que hay una conexión muy íntima entre escribir en español y sentir en cubano. Escribo dentro de una historia, una herencia familiar, nacional, cubana, latinoamericana, española. Identidad e idioma tienen una misma raíz. La lengua es la patria del escritor. A menudo digo que yo resido en Estados Unidos pero siempre he vivido en Cuba. Ser cubano es una enfermedad incurable, hereditaria y a veces contagiosa. Me casé en Nueva York con el novio que había dejado en Cuba. Mis dos hijas nacieron en Washington, D.C- y mis cuatro nietos en Miami, donde resido desde 1978. Me divorcie hace más de 20 años, pero seguimos siendo una familia muy unida. Mi ex marido es mi mejor amigo”.

Publicadas por E.A. Moreno-Uribe a la/s 8:22 a. m

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¿Dónde está Cuba?

Publicado en Diario Las Américas 4-3-2014

A menudo escucho hablar o leo artículos de cubanos que llevan muchos años fuera de Cuba, y siento una gran pena. Comparto con ellos el sentido de desarraigo que significa el destierro. No importa si se viaja o no a Cuba, porque quien no pueda vivir en su país, continúa siendo un exiliado. Me entristece que en ocasiones este dolor no engrandezca, sino se enquiste y envenene.

Con motivo de los intercambios culturales, en el exilio se repite con frecuencia que todos los que viajan a Estados Unidos son representantes del gobierno cubano, o, lo que es más disparatado, comunistas. Para empezar, creo que en Cuba ya no es comunista ni el gato. Habrá revolucionarios, castristas, oportunistas, responsables de muchos horrores, y hasta marxistas trasnochados; pero en cuanto a “ser” comunista, no pondría las manos en el fuego ni por el mismo Raúl Castro. En todo caso, no todos los que vienen a eventos culturales o académicos son funcionarios, y a veces ni siquiera simpatizantes del gobierno. Por el contrario, muchos han tenido que batallar para que se les dejara aceptar una invitación. Ha habido cambios, a partir de la reforma migratoria que permite a los cubanos viajar.

También a menudo se afirma que el que escogió quedarse fue porque era partidario del régimen y lo sigue siendo. No lo creo. Muchos no se fueron por circunstancias en sus vidas, errores de cálculo, miedo a lo desconocido, indecisión, y el muy legítimo derecho de querer vivir en su país. Por mi parte, no desearía que todas las personas buenas se fueran de Cuba. Y sí, un gran número de los cubanos en 1959 apoyaron el proceso revolucionario. Algunos se arrepintieron después. Otros siguen creyendo que el balance es positivo. Y hay que respetarlos, aunque uno no concuerde. Muchos deben de tener grandes dudas, porque el futuro llegó, y el sacrificio que hicieron para darles un mañana mejor a sus hijos no dio el fruto que soñaron. Esos hijos se les van de Cuba y los nietos les nacen y se crían en otros países. Los miles de cubanos que se sienten así en su fuero interno me producen tanta tristeza como los exiliados. Porque lo trágico, lo verdaderamente trágico, es que en el drama de Cuba, todos perdimos.

Por eso no entiendo el ensañamiento, la rabia, con que se habla de los de la Isla, como si todos los cubanos allá fueran igualmente responsables de nuestra tragedia, y todo el que se fue estuviera libre de culpa. Las aguas que separan a La Habana de Cayo Hueso no son las del Jordán. En ambas orillas cuecen habas.

Una de las cosas que más me sorprende es la creencia de que la cultura cubana sólo se conserva fuera de Cuba. El exilio tiene el gran mérito de mantener viva la cubanía y trasmitirla a las nuevas generaciones. Pero no tenemos monopolio de lo cubano. En la Isla abundan los pintores, escritores, músicos, bailarines, actores, historiadores, cineastas, editores e investigadores que aportan su talento creador a nuestro patrimonio nacional. Muchos se esfuerzan por rescatar la historia que les fue escamoteada. El cubano en la Isla lee, va al ballet, al teatro, a la sinfónica, al cine. La oferta cultural, en La Habana al menos, es verdaderamente asombrosa. Quizás porque a pesar de todo el arte está siempre dirigido a minorías, el control sobre estas formas de expresión no es igual que al de hace cuarenta años. Prueba el canto: la pieza teatral “Huevos” que se presentó La Habana y más tarde en Miami, y la obra literaria que produce Leonardo Padura desde Mantilla.

Es cierto que el régimen cubano no acepta opositores, que golpea y detiene a los disidentes, que saca a la calle a sus turbas a montar los más bajos actos de repudio. La vida para el cubano promedio es difícil y se observan grandes diferencias de clases. Hay prejuicios raciales, jineterismo y muchas cosas que criticar en nuestro país. Pero tildar a todos los que se quedaron de comunistas, cómplices e ignorantes de nuestra cultura no es solo una calumnia, sino un sinsentido. Cuba está dentro de cada cubano. Viaja con la diáspora por el mundo entero. Pero principalmente está ahí, en esa Isla larga y estrecha de palmeras, valles, montañas, fortalezas, parques, arquitectura; y sobre todo, compatriotas buenos que merecen nuestro abrazo fraterno. Solo cuando podamos reconocerlo y no veamos en cada cubano en la Isla a un enemigo, sanarán nuestras heridas y podremos contribuir a esa Cuba mejor que tantos soñamos.

Este artículo también puede leerse en http://diariolasamericas.com/blogs/cuba-uva-aragon.html

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“Memoria del silencio” se estrena en Caracas

EL ESPECTADOR venezolano http://elespectadorvenezolano.blogspot.com/2014/04/memoria-del-silencio.html

Informaciones y críticas sobre artes escénicas y literatura

sábado, abril 05, 2014

Memoria del silencio

Soraya Siverio y Lucrecia Baldasarre

Soraya Siverio y Laura Baldaser en la pieza de Uva de Aragón

Desde el Teatro UCAB (creado hace 39 años) y la veinteañera agrupación profesional AGOteatro, con exalumnos de la Universidad Católica Andrés Bello, prosigue la teatrera Virginia Aponte suscitando y proponiendo urgentes reflexiones sobre temas trascendentales para la comunidad caraqueña, como son la necesidad del encuentro y el afecto. Ninguna otra artista adelanta tal proeza y el país se dará cuenta de tan valiosa acción cultural cuando sus artífices se marchen a otros destinos.

Virginia (llegó de La Habana hace unos 50 años) no se muda ni deserta todavía. Y menos ahora que ha producido y exhibido, en los espacios de la UCAB, con gran acierto estético un espectáculo, magistralmente actuado y de amargo rotulo poético. Este Memoria del silencio es vital e importante para el ahora de Venezuela y América entera, porque replantea un descarnado análisis desde la razón, la sinrazón y los sentimientos de las existencias de quienes viven o vivieron el proceso revolucionario de Cuba, iniciado el 1 de enero de 1959. ¡No es exaltación ni anatema, sino dolorosos y lacrimógenos testimonios de dos hembras que se descubren abusadas y solitarias! Hay millones de féminas quienes se preguntan el por qué y el para qué de tantos desatinos con ellas y sus familias por ideologías que aún son irreconciliables.

Memoria del silencio es el testimonio de las hermanas Lauri y Menchu, separadas por la revolución. Una, a los 18 años, va a Estados Unidos por seguir a Robertico, que amaba, y la otra se queda en La Habana para estar con Lázaro, a quien adoraba. Después de 40 años, cuando ya no tienen a sus caballeros, se reúnen y materializan sus historias vividas desde experiencias tan distintas que podrían parecer irreconciliables. Tal reencuentro les permite soltar fantasmas creados en cuatro décadas de silencios y martirios, y es así cuando se preguntan si conocieron la felicidad, o si todos fueron sueños o espejismos fugaces. Y cuando despiertan deben proseguir su ruta hacia la salida, tras admitir que fue engaño o equivocación, pero al menos vivieron y conocieron ramalazos del amor. ¡Existencialismo a la cubana!

Memorias del silencio es una estrujante versión, adelantada por Virginia, de la novela homónima de Uva de Aragón sobre hechos que ella vivió y sufrió, quien además la puso en escena para que la encarnaran Soraya Siverio, Lucrecia Baldasarre, Carlos Domínguez y Unai Amenabar, todos patéticamente entregados a sus pensados y sentidos roles humanos. Hacía muchos años que no veíamos correr lágrimas de verdad ni contemplábamos el húmedo sudor de cuatro seres, empeñados en enseñar con sus personajes dos amargas historias de soledades y desatinos, donde la realidad solo se recupera en pocos momentos: cuando devoran sendos helados de chocolate en platillos metálicos, o bailan los cálidos ritmos cubanos.

“En definitiva, esas reminiscencias conforman la historia colectiva de los pueblos y sin memoria no hay país”, clama Uva de Aragón.

Publicadas por E.A. Moreno-Uribe a la/s 8:29 a. m.

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En el centenario de Octavio Paz

Pubicado en Diario Las Américas 4-10- 2014

El 31 de marzo de 1914 nació uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX: Octavio Paz. La obra del escritor mexicano abarcó poemas, ensayos, traducciones; y la dirección de importantes revistas literarias. Mereció, entre otros, el Premio Cervantes (1981) y el Premio Nobel (1990).

México celebra en grande grande el centenario de uno de sus hijos más destacados con una serie de actividades, entre las que sobresalen una reedición en ocho volúmenes de sus obras completas por el Fondo de Cultura Económica (FCE), y un nuevo libro del diplomático y profesor de literatura Aurelio Asiain con trabajos de académicos japoneses sobre la obra de Paz, traducciones de Paz de poetas japoneses y otras “japonerías” del escritor mexicano, que sostuvo una importante relación con ese país oriental, al igual que con India. Ya este año el FCE ha publicado tres libros más sobre el autor de El ogro filantrópico. Por iniciativa de la Secretaría de Educación Pública, todos los alumnos que egresen a secundaria en el 2014 recibirán una antología de Octavio Paz –otra forma de honrarlo y acercarlo a las nuevas generaciones.

Paz fue parte de las experiencias intelectuales de la segunda mitad del siglo XX: el marxismo, el superrealismo, el descubrimiento del Oriente. Siempre buscó caminos inéditos. Sus versos reflejan una honda preocupación metafísica e indirectamente social, siempre iluminada por su humanismo. Los temas esenciales de su poesía –la soledad, el tiempo, el amor, la nada, la naturaleza, el silencio– confirman su universalismo. Paz veía al hombre moderno rodeado de mares de incomprensión. Hemos perdido la comunión unos con otros. Somos islas aisladas, y solo el amor y la poesía pueden restablecer el diálogo, tender puentes, salvarnos.

La poesía de Paz es honda, grave, con agudas meditaciones sobre el ser humano y su destino. De la violencia y los totalitarismos de que fue testigo, creció un corpus poético desgarrado, pero en el que siempre la humanidad permanece abierta a la redención. Lúcido analista de la realidad que lo rodeaba, fue, como quería Antonio Machado, “voz esencial en el tiempo”.

Mucho antes que otros, ya estaba de vuelta de las utopías engañosas, pero al mismo tiempo, construyó otra, con fe, pero sin trampas. Sin malabarismos verbales ni gimnasia exhibicionista, fue tejiendo una delicada red que unía al poeta con el universo. Si nos sumergimos en su poesía, también nosotros, sus lectores, podemos alcanzar esa paz interna, ese misticismo humanista que siempre renace entre las angustias de su tiempo y sus versos.

"Laberito de la soledad" trasciende lo mexicano y se convierte en una reflexión sobre la soledad del ser humano

“Laberito de la soledad” trasciende lo mexicano y se convierte en una reflexión sobre la soledad del ser humano

En Laberinto de la soledad, el primer ensayo de 1950 con que ganó aclamación internacional, el autor continuó la obsesiva búsqueda de las raíces de lo mexicano, tema ya explorado con anterioridad por Agustín Reyes y Samuel Ramos, entre otros. Aunque algunas cosas pueden haber cambiado desde entonces en un mundo cada vez más globalizado, esas páginas de hace más de medio siglo sobre la idiosincrasia del pueblo mexicano trascienden las fronteras nacionales y serán siempre una reflexión válida sobre la soledad existencial en cualquier tierra, en cualquier tiempo.

Tuve la oportunidad de conversar con Don Octavio en dos ocasiones. La primera, en una cena con motivo de la entrega de los Premios Letras de Oro, tal vez en 1984, y luego en 1987 cuando tuvo la gentileza de aceptar el homenaje organizado por el Miami Dade College, en el cual varios escritores le leímos al Maestro alguno de nuestros poemas. La solidaridad de una figura como Paz con los exiliados cubanos, a menudo tan desamparados, nos coloca en deuda con el gran escritor.

Octavio Paz y Uva de Aragón, Miami, 1987

Octavio Paz y Uva de Aragón, Miami, 1987


Le debemos mucho más. En un mundo polarizado por los extremos, buscó una tercera vía. Dio ejemplo de su integridad moral al renunciar en 1968 a su cargo diplomático en protesta por la represión contra las demostraciones de los estudiantes en la Plaza de Tlatelolco. Fue un intelectual orgánico, que supo forjar una “elegante fusión de literatura y política”, como se ha descrito la revista “Plural” que fundó en 1971.

Siempre ofrecía la declaración precisa en tiempos nublados. Fue la voz de la razón en un siglo roto; el guía intelectual de México y el continente. Sufrió críticas y vituperios de las izquierdas y las derechas. Murió en 1998, enfermo, un año después de que un incendio destruyera su hogar y parte de su biblioteca. Hoy renace en su plenitud con la celebración de su centenario.

Feliz cumpleaños, Maestro.

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“Katábasis”: del interior a la orilla

Publicado en Diario Las Américas 3/36/ 2014

“Cuba comienza su historia dentro de la poesía”, nos asegura en su introducción al primer tomo de la Enciclopedia de Cuba el gran Gastón Baquero. Resalta que en esos primeros años del descubrimiento se borraban los confines entre “la fabulación y la realidad”. Ya en 1958, en su clásico “Lo cubano en la poesía”, Cintio Vitier había señalado entre las características de nuestra poesía, “la realidad y el sueño, la lejanía y lo inmediato”. Vitier veía la poesía iluminando a Cuba de afuera hacia dentro, develando sucesivamente la naturaleza, el carácter, el alma y el espíritu de lo que era entonces un país joven.

El 1 de enero de este año, exactamente 55 años después del triunfo de la Revolución, Ediciones La Mirada, en Las Cruces, Nuevo México, terminó de imprimir “Katábasis”. Recopilados por Jesús J. Barquet e Isel Rivero, el pequeño volumen incluye poemas de siete escritores nacidos a la largo de siete décadas: Nivaria Tejera (1929), Orlando Rossardi (1939), Isel Rivero (1941), Jesús Barquet (1953), Damaris Calderón ( 1967) Joaquín Badajoz (1972) y Yoandri Cabera (1982), todos oriundos de Cuba y ahora dispersos por el mundo, de París a Coral Gables, de Madrid a Las Cruces, de Isla Negra a Miami.

Portada de "Katábasis"

Portada de “Katábasis”

En el prólogo Barquet explica que “no se trata aquí del consabido cúmulo de ganancias, pérdidas o conflictos que resulta de la experiencia del destierro (…) sino de otra realidad quizás más significativa: el constatar que esta distancia espacial y temporal no ha logrado sustituir o borrar en ellos, es decir, en nosotros, la primera matriz de nuestro ser.” El título y el origen mismo del libro se pueden encontrar en un visionario poema de Isel Rivero, “La marcha de los hurones” de 1960, que Barquet cita largamente. Rivero reconoce “El viaje forzado, como expulsión o escape, también representó exploración de los límites. (…) En este viaje prima el descenso de la montaña hacia la costa, el descenso a los infiernos. De ahí el griego ´katábasis´, por contraposición a ´anábasis.´ Quisimos buscar la bifurcación donde ausencia, partida o despedida deja de ser nostalgia y se trasciende a sí misma.”

Sin duda que en gran cantidad de poetas, no sólo de este largo exilio, sino en los del siglo XIX, está presente la nostalgia y el sentido de lejanía. ¿Por qué es distinto este libro? “La memoria es nuestra tierra primigenia” escribió Rivero en 1960. En estos poemas encontraremos alguna escasa referencia a palmeras, el sabor de las guayabas, el ambiente tropical, cañabravas, caracolas, plátanos, polimitas, ceibas, “la alucinación amarilla del mediodía de los campos de Cuba”, pero prácticamente está ausente ese primer círculo del que Vitier ve partir la poesía cubana: nuestra naturaleza.

Estos versos están hechos de rabia y de un dolor profundísimo, como si cada poeta hubiera descendido a los infiernos. Pese a los pactos con la amnesia, surge esa memoria que los (nos) habita y crea un lenguaje nuevo, donde se trasciende la biografía individual y colectiva, se sintonizan las brújulas y se hilvana un camino tentativo de regreso. Es el viaje a la inversa, el viaje de la semilla interior a la orilla del paraíso, llámese Patria, memoria, olvido, o perdón. Al revés de los círculos que propuso Vitier, ahora se va de la esencia hacia un futuro inédito de coincidencias.

En el epílogo “Elogio de nuestra nostalgia”, Barquet hace un recorrido por las modas literarias de la nostalgia, ese sentimiento que hoy el diccionario de la Real Academia define como “tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida” o “pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos”. Según Svetlana Boym exista la nostalgia restaurativa y la reflexiva. La primera se toma muy en serio, defiende la verdad absoluta y está en la raíz de nacionalismos, fundamentalismos religiosos y étnicos actuales; la segunda muestra que el anhelo y el pensamiento crítico no se excluyen, ni la memoria afectiva nos exonera de la compasión. La nostalgia restaurativa concibe al otro como a “un enemigo conspirador”, mientras que la reflexiva “reconoce la memoria cultural del otro.”.

“Katábasis” es un libro complejo que merece una lectura detenida y un estudio crítico mucho mayor que esta apretada síntesis. Considero que puede marcar un punto de giro en la poesía cubana. No es un logro menor.

Nota: “Katábasis” se presentará el viernes 28 de marzo a las 7:00 pm en el Koubek Center, 2705 S.W 3rd Street, Miami, Fl.

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El Presidente negro

Publicado en Diario Las Américas 3-30-2014

Cuando Barack Obama comenzó su presidencia en enero del 2009, era imposible saber qué haría por Estados Unidos, pero era evidente cuánto lo Estados Unidos había hecho por él. Su país era muy distinto al actual cuando él nació en 1961, fecha en que prevalecía la segregación en los estados del Sur, y por tanto una mayor discriminación que la de hoy En la segunda mitad del Siglo XX, un movimiento cívico, de resistencia pasiva, que contó con la cooperación de varios presidentes –desde Harry S. Truman a Lyndon B. Johnson—, y con el liderazgo de un hombre de la talla de Martin Luther King, Jr., logró cambios extraordinarios. Dichos cambios fueron respaldados por una serie de leyes, como el Civil Rights Act de 1964, que favoreció a todas las minorías. Más importante tal vez, poco a poco se produjo en la sociedad una transformación en los valores que se han consolidado en las generaciones más jóvenes, y que permitieron por primera vez en 2008 la elección de un presidente de la raza negra.

Los Estados Unidos era muy distinto en 1961 cuando nació Barack Obama a como es en el presente

Los Estados Unidos era muy distinto en 1961 cuando nació Barack Obama a como es en el presente

No todo el mundo, sin embargo, está libre de prejuicios en esta gran democracia que considera sagrado, y con razón, el derecho a la libre expresión. El Presidente Barack Obama ha sido objeto de infinidad de bromas, insultos y epítetos por el color de su piel. Recientemente el “rockero” y activista conservador Ted Nugent se refirió a él como “un mestizo infrahumano”.

Creo que hasta ahora Obama, criado por una madre y abuelos blancos, ha hecho un esfuerzo consciente de no actuar como el presidente de los negros, sino de todos los americanos. Recientemente, por primera vez en cinco años, ha lanzado una iniciativa para ayudar a los muchachos de su raza. Al parecer, todo comenzó durante una visita a Chicago en febrero del pasado año, cuando se reunió con un grupo de adolescentes de grupos minoritarios en el Park Academy High School. Los jóvenes lo visitaron en la Casa Blanca en junio. La noche antes, sin conocimiento del consejero que los acompañaba, los estudiantes le compraron un regalo al Presidente. Era una postal del Día de los Padres suscrita por cada uno de ellos. Cuando se la entregaron, uno de los chicos comentó que era la primera vez que firmaba una tarjeta para esa fecha. Obama se quedó pensativo y al momento contestó, “Yo nunca he firmado una postal del Día de los Padres”. Sin duda el gesto de estos jóvenes del South Side de Chicago, no muy lejos de donde vivía Obama cuando comenzó su carrera, tocó una fibra muy íntima en un hombre que apenas conoció a su padre.

El Presidente Obama con estudiantes del Park Academy High School en Chicago en Febrero de 2013

El Presidente Obama con estudiantes del Park Academy High School en Chicago en Febrero de 2013

“My Brother´s Keeper” (El guardían de mi hermano) es el nombre del proyecto creado por Obama que contará con la cooperación de importantes fundaciones y corporaciones para ayudar y ofrecer oportunidades a muchachos de grupos minoritarios (los hispanos también se beneficiarán). El Presidente ha formado además un equipo de trabajo para determinar qué esfuerzos públicos y privados son los que rinden mejores resultados, y cómo involucrar a diversos sectores de la sociedad en el programa.

Hacen falta muy pocas estadísticas para comprender la importancia de esta iniciativa presidencial. Cuando llegan al cuarto grado, 86% de los niños afroamericanas y 82% de los hispanos leen por debajo del nivel promedio. (Causa igualmente alarma que lo mismo sucede con el 54% de los de raza blanca.) Los jóvenes afroamericanos e hispanos tienen seis veces más posibilidades de ser asesinados que sus homólogos “anglos” y representan casi la mitad de las víctimas por asesinato en el país. Es útil que el presidente negro sea también un abogado a favor de los de su raza. Lo necesitan y lo merecen. Nadie podría hacerlo mejor.

E{ President Obama anuncia en la Casa Blanca la iniciativa "My Brother´s Keeper",  2014

E{ President Obama anuncia en la Casa Blanca la iniciativa “My Brother´s Keeper”, 2014

Barack Obama llegó a la Presidencia en momentos extremadamente difíciles, y la polarización que impera en el Congreso y en el País ha hecho más arduo su trabajo. Las tasas de aprobación actualmente son bajas – 38% según Fox News, 43% de acuerdo con Gallup. Pero estas encuestas poco tienen que ver con cómo se valorará su gestión de aquí a cincuenta, cien años. Es tan difícil saberlo hoy como cuando comenzó su presidencia. Sin embargo, si abraza la causa de ayudar a los jóvenes minoritarios, en especial a los de la raza negra, y continúa esta labor como ex presidente, prestará un gran servicio a toda la Nación. Tal vez a largo plazo sea su mejor legado. La Historia se encargará de reconocérselo.

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